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Crónicas

Cives: El rock resiste en la ciudad

«Cives no suenan como el disco y eso es un punto a favor. Suenan más rock y mucho más enérgicos en directo»

12 diciembre 2020

Sala Vesta, Madrid

Texto: Marcos Fuzz | Fotos: Fotografía_sar

La música en directo en la ciudad de Madrid parece abrirse poco a poco de nuevo. Los conciertos aún son escasos y, desde luego, ver un concierto de rock sentado y con mascarilla no es lo mismo que lo que era en “los viejos tiempos”. Aquella era pre COVID en la que podíamos vibrar libremente con un riff de guitarra junto a todos los perfectos desconocidos que bailaban a nuestro lado en la sala.

Casi todas las salas de la ciudad siguen clausuradas en estas navidades atípicas de 2020. Pero la sala Vesta, en el barrio de Chueca, es uno de los pequeños oasis en los que disfrutar de conciertos en estos días. Allí nos dirigimos en la tarde del sábado 12 de diciembre. Eso es algo que también ha cambiado: ahora tenemos horario inglés… A todo tiene que adaptarse uno.

Llevaba tiempo sin ir a un garito, pero la ocasión merecía la pena. La joven banda de rock Cives presentaba su nuevo disco ‘1000 veces mejor’. Desde luego que el título del álbum es, por lo menos, arriesgado. Tenía que comprobar si ese nombre era publicidad engañosa o no.

A las 18:30 accedía la sala, qué se empezaba llenar poco a poco. Todo el mundo tenía su sitio asignado y cada medida de seguridad se seguía escrupulosamente. La cultura es segura y conviene recordarlo todo lo posible. Con los aforos reducidos es más fácil hacer sold out, pero hay que remarcar que la banda lo consiguió en los dos primeros días con las entradas a la venta. En la sala habría unas 45 personas, el aforo máximo permitido en el club (que hace unos años tenía el mítico nombre de Bogui Jazz), la mitad de ellas con camisetas de la banda. Desde luego que Cives jugaba en casa y eso hace que el partido empiece con 1-0 a favor de la banda en el marcador.

A las 19:00, con la puntualidad inglesa que estos tiempos requieren, comenzó a sonar la sintonía de la mítica serie de Disney Channel “La Banda del Patio”; y nuestros Gretchen, Spinelli, Mikey, TJ y Gus particulares (en este caso, Bea Lacher a la guitarra, Jara Carrasco a la voz, Josue Fernández a la batería, Carlos Bravo al bajo y Marc Wile a la guitarra) se subieron al escenario ante el aplauso generalizado.

Acabada la sintonía la banda realizó una pequeña introducción (al caos, como diría el bueno de Robe) para dar paso al potente riff del primer tema: “Cuándo, dónde y con quién”. Un tema de rock setentero que es toda una declaración de intenciones de cara a iniciar un concierto. Sin dar ni un segundo de tregua empalmaron la canción con la siguiente, “Tijuana nos reclama”, perteneciente a su primer EP, de nombre ‘Incendio’. Otro tema de carácter desértico que el público parecía conocer de maravilla ya que es una de las fijas en el setlist de la banda.

Tras estos dos primeros tema rockeros hubo el primer parón de la noche. La cantante y la guitarrista comenzaron a hablar (siendo ellas las principales voces durante todo el concierto a la hora de dirigirse al respetable). Pronto nos certificaron que estábamos asistiendo a la presentación de su nuevo disco, ‘1000 veces mejor’, y agradecieron a todos la asistencia al concierto en circunstancias tan difíciles como las actuales.

Después de este primer breve speech, la banda interpretó el tema que da nombre al disco, uno de los más livianos del repertorio. Se trata de un tema bastante ecléctico que fusiona un ritmo latino con el lenguaje propio del pop rock alternativo más clásico. Esta canción no es ajena a los fans de la banda, que llevan interpretando muchas de las canciones del disco en los directos de su última gira (parada de forma casi abrupta por la pandemia). Sin embargo, tras este envite, sí llegó un tema nuevo llamado “Cada palabra”, una canción con grandes reminiscencias a Black Keys y que, según el señor que se sentaba a mi lado, “es un temazo”. No sé si será un temazo, pero la banda parece bien engrasada y trabajada en el local de ensayo. Sin duda alguna, Cives sigue los códigos clásicos del rock: una base rítmica contundente, una voz principal muy destacada y mucha distorsión por todas partes. Eso sí, la voz de Jara hace los temas mucho más popeables. Este es el caso de “No quiero”, que además cuenta con un videoclip que se acerca a las treinta mil visitas en Youtube y que ha sido la principal carta de presentación de la banda estos meses.

De la parte más liviana del concierto pasamos a la sección más dura. Temas como “El sonido” o “Bajo el suelo” retumban fuerte en una sala que no está acostumbrada aún a los conciertos de rock. Riff poderosos, casi metaleros, que en otras circunstancias hubieran creado un pogo con mucha probabilidad. Entre tanto ruido, llegó el turno de la balada de la noche: “Hasta que se acabe el tiempo”, un medio tiempo que explota al final como toda balada épica. Una canción que hizo las delicias de muchos y que mostró quizás la cara más pop de la banda. Tras esta pausa, llegó “Rabia y control”, “nuestra canción protesta” en palabras de Bea Lacher. Un tema cercano al rock urbano en los coros y qué recuerda por momentos a algunas canciones de grupos como Desakato.

La primera sorpresa de la noche llegó con la invitación al escenario de Raquel García, cantante de Anleidis, para interpretar la canción “Zombie” junto a la banda. La única versión de la noche fue el himno de la banda irlandesa The Cranberries, con una dedicación especial a la difunta Dolores O’Riordan. Sin duda alguna, fue un cover bien elegido; el sonido noventero de Cives recuerda mucho al de esta conocida banda y la estética de su cantante también. Las influencias parecen claras.

Inmediatamente después del cover llego el turno de “Dinamita”, una canción realmente potente que, a mi juicio, fue la favorita de los asistentes al concierto. Un tema de rock alternativo con un estribillo coreable y un punto de emo rock que recuerda a bandas del género como puede ser Paramore.

Acto seguido, llegó el turno de “Incendio”, cuyo riff de bajo es muy similar al de muchos temas de Muse (otra inspiración de la banda) y que da nombre a su primer EP. Hay que reconocer que este primer EP se queda un poco atrás respecto al segundo trabajo de la banda; a esto puede deberse que solo encontremos tres canciones de éste en el setlist actual del grupo.

El concierto iba terminando y fue el turno de la segunda sorpresa de la noche. Kash, cantante de la banda de stoner rock Sacred Wolves, se subió al escenario a interpretar el tema “Electric Boogaloo”, una revisión magnifica de la canción original de Cassandra que contó incluso con una pequeña jam blusera introductoria. Se agradece mucho encontrar aún improvisaciones y cosas no preparadas en los conciertos. La música en directo muchas veces parece demasiado encorsetada y la frase de “tocan muy bien, suenan como en el disco” nunca me gustó. Para eso ya tengo el disco, ¿no?

Cives no suenan cómo el disco y eso es un punto a favor. Suenan más rock y mucho más enérgicos en directo. Después llegó el turno de la pegadiza “Conexión”, que todo el mundo empezaba a cantar a grito pelado (“siente la conexión….). Sin embargo, la banda paró el tema repentinamente en el último estribillo. A la entrada del concierto nos habían entregado un billete de 100 dólares (falso…una pena) a cada asistente. Al parecer, eran unos boletos para un sorteo y uno estaba premiado. Una chica fue la agraciada que se llevó un disco firmado por toda la banda. El resto teníamos que pasar por el puesto de merchandising a la salida del concierto si queríamos llevarnos una copia a casa (a juzgar por la cola que había a la salida, pocas copias se llevó la banda a casa de vuelta).

Finalmente llegó la despedida final del concierto. A ritmo de su canción “Bang Bang” y con la hora y media de concierto cumplida, la banda se despedía de su público hasta nuevo aviso. Una canción que sin duda parece ser el hit de la banda.

Y tras apurar mi última cerveza, me fui a casa después de haber disfrutado de un buen concierto y haber visto a algunos habituales de la escena rock madrileña entre el público. En definitiva, Cives es un grupo de rock de la vieja escuela, pero con un punto pop que les puede hacer gustables para el gran público. Gente con muy buena vibra y con un gran directo. Síganles la pista, queridos lectores. Viva la cultura. Viva el rock.

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Esta entrada fue escrita por Colaborador

2 comentarios

  • Juandie dice:

    Concierto muy digno el que se marcaron estos CIVES ante sus paisanos presentando su nueva placa de estudio la cual ha calado muy bien por estos lares. Les deseo lo mejor a esta buena banda.

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