El afán implacable de dejarnos cautivar por el poder del riff es insaciable, en gran medida porque la música está presente en los momentos más significativos de nuestra existencia. Esos dulces instantes festivos, de celebración y buena compañía, no tendrían la misma trascendencia sin una banda sonora adecuada. Khëlleden demuestra a través de 'Entre pitos y flautas' que también se puede celebrar sin recurrir a géneros superfluos.
Las estruendosas melodías del reguetón y otros géneros urbanos suelen protagonizar y colmar las listas de reproducción de los eventos festivos. Lo cierto es que no es necesario recurrir a fórmulas musicales descafeinadas para brindar, celebrar y dejarse llevar al ritmo de una buena progresión de acordes. Khëlleden ha demostrado, con la cabeza bien alta, que esta premisa es verídica a través de 'Entre pitos y flautas', su segundo disco, con el que nos sumerge en un clima de celebración mediante un folk metal pirata, divertido y aderezado con tintes de ska y power. El corte que da nombre al álbum deja claro cuáles son los ingredientes de este banquete sonoro: energía, buen rollo y camaradería.
Por otro lado, "Brinda con esta canción", con un título de lo más sugerente, nos adentra en un ambiente tabernario, de esos locales de luz tenue donde las jarras de cerveza surcan la barra sin cesar. Tras la fiesta auditiva que brindan los dos primeros cortes, "Salto al vacío" rompe con la dinámica y lo predecible. La pieza está cargada de emotividad y sensibilidad, demostrando que, más allá de su carácter festivo, el disco cuenta con pasajes en los que los sentimientos están a flor de piel.
Los fieles devotos de las seis cuerdas siempre agradecemos que perduren esos solos de guitarra capaces de hacernos vibrar a la vez que nos erizan la piel. El conjunto alicantino apostó por incluir uno de estas características a través de "Seré tu norte", tema en el que une fuerzas con Z Legacy. Khëlleden también deja claro que no podemos bajar la guardia a través de "No en volem cap (Que no estiga borratxo)", una auténtica oda a la ebriedad que inmortalizan mediante un videoclip en el que se rodean de licores y un fuerte espíritu festivo.
Sin embargo, su empeño por mostrar una faceta más delicada y vulnerable llega de la mano de "Un motivo", sin duda la canción más emotiva del disco. “Los heavys se ponen moñas” fue una de las reacciones más cómicas que acompañaron al lanzamiento de esta pieza, que rompe con algunos de los paradigmas que, en apariencia, envuelven al trabajo. Para dejar un buen sabor de boca a sus oyentes y recuperar el carácter más desenfadado y colorido del álbum, el broche de oro llega con "¡Otra más!", que pone punto final a 'Entre pitos y flautas' por todo lo alto.
A través de este segundo disco, Khëlleden nos sumerge en un recorrido tabernario entre barras de bar y brindis interminables, donde se celebra la vida mientras se disfruta de la camaradería, las sensaciones de la ebriedad y la dulce ebullición de una banda sonora concebida para festejar. Un trabajo que reivindica la diversión sin complejos y demuestra que el metal también puede ser el mejor compañero de cualquier celebración.
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