Para valorar una propuesta en su justa medida no hace falta que uno adore el estilo en cuestión o pasarse escuchando sin descanso grupos del palo. Cuando las cosas se hacen bien, eso se nota casi desde la primera nota y no es necesario tampoco intelectualizar una experiencia que debería ser más de sentir que de analizar. Tal vez el problema de muchos esté precisamente ahí, en pensar demasiado.
Por lo tanto, abogamos por dejarse llevar con lanzamientos como el prodigioso debut de estos catalanes que sin duda apelará a todos los amantes del metal extremo, y me atrevería a decir que incluso más allá, pues un servidor no bebe los vientos por el género y le parece en cualquier caso un discazo del copón.
Con un concepto de fondo, que puede consultarse en su web, en el que se presentan como “emisarios con los que se escriben las más atroces crónicas del caos”, adoptan un enfoque contemporáneo, pero que al mismo tiempo rinden pleitesía a las vacas sagradas del rollo, en un amplio abanico que va desde el metalcore al death metal, e incluso aparecen algunos elementos progresivos en la senda Meshuggah.
La instrumental “Winds of Destruction” nos conduce a un descenso a los infiernos de manera sosegada, con toques fantasmagóricos y punteos que servirán de preludio a la bomba homónima “Assembly of Chaos”, quizás uno de los cortes en los que mejor funciona su crisol de influencias, todo un manifiesto. “Civil War” no da tregua con ritmos contundentes que seguro que en las distancias cortas deben tornarse realmente impresionantes, no en vano cuentan ya con algunas fechas confirmadas en directo.
“Final Holocaust” es otro arrebato de pura rabia donde tal vez sobresalga más el componente modernete, mientras que “First Epilogue” mete cera también desde el inicio, te agarra por la solapa y no te vuelve a soltar hasta que pasan poco más de tres minutos. “Genesis” cuenta con un inicio atmosférico y luego un punteo que podría emparentarse con el de “Dead Skin Mask” de Slayer antes de que el asunto adquiera mayor enjundia.
“Infinite Expansion” constituye otro proyectil de considerable envergadura, comienza a degüello, pero se van añadiendo detalles que dotan de dinamismo al tema. Con el título de “Social Addiction” obviamente no iban a marcarse una balada, sino otro estallido para delimitar terreno, por mucho que experimenten en ciertas ocasiones, hay líneas rojas a las que no pueden renunciar. Y “Timeless Decadence” finiquita el álbum con un punteo evocador que se transforma en un colosal grito final destinado a no dejar títere con cabeza ni siquiera en los últimos minutos.
En definitiva, si te llaman los sonidos potentes clásicos pero tampoco renuncias al aporte de las bandas de hoy en día, ya estás tardando en pegarle una escucha a este debut que parece facturado por auténticos veteranos del género. Por la solidez de este conjunto de canciones cualquiera diría que se han saltado varios años de golpe. Aprendices aventajados.
El punk me salvó la vida y el hard rock siempre ocupó un lugar especial en el corazón, al igual que el rock gótico, pero nunca me he cerrado a otros géneros. Cual buscador de oro en el lejano Oeste, agito mi peculiar colador para quedarme con aquello que particularmente llame la atención o sobresalga del resto de propuestas, pues creo con firmeza en la vieja máxima de que de todo se puede aprender, o sacar algo de provecho, como decían los antiguos.
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Un comentario
Potentes estos 3 temas para lo nuevo de los AFTERDOOM.