La vida suele ponernos a todos frente a trenes que no se pueden dejar escapar si uno no quiere terminar arrepintiéndose, incluso algunos que inmediatamente sabes que te tienes que montar como sea. Esto es lo que debió sentir el Corey Taylor de hace casi treinta años cuando asistió al concierto de una prometedora banda llamada Slipknot, con la que poco después iba a dar la vuelta como un calcetín a toda la escena del metal. “Recuerdo ese pensamiento específico recorriendo mi cabeza”, comenta el vocalista al hablar del impacto que le supuso ver a la que sería su futura banda.
La participación de Corey en el espacio “Last Meals” del canal Mythical Kitchen es la que ha contado con el detallado e intenso recuerdo que guarda el que terminaría siendo #8 en los enmascarados de Iowa sobre el primer concierto que vio de Slipknot un año antes de unirse a la banda: “Fundé Stone Sour en el 92. Formé parte del grupo hasta que me uní a Slipknot en el 97. Me había mudado por un tiempo. Vivía en Denver. Así que volví y todo el mundo hablaba de la nueva banda que habían montado los chicos. Y yo conocía a todos los de Slipknot, porque conocía todos sus respectivos grupos. Y todo el mundo decía: “Van a tocar el 4 de abril”. Lo recuerdo como si fuera ayer. Era el 4 de abril, creo que fue en el 96”.
Corey Taylor fue un fan sorprendido más en aquel primer show que vio de Slipknot: “Pensé: “Oh, qué pasada. Vale. Allá vamos”. Para empezar, nadie sabía qué esperar. Lo primero que hicieron fue empezar con la intro, y se alargó un montón, lo cual me encantó. Yo estaba justo delante del escenario. Y pensaba: “Estoy deseando ver esto”. Empieza la intro y, de repente, se abren paso entre el público. Se abren paso a gatas desde la parte de atrás, y nosotros estábamos como: “¿Pero qué demonios…?” Todos se arrastraron hasta el escenario o treparon hasta él… Y yo estaba como: “Oh, joder. ¿Pero qué demonios?””
Tres décadas después, Taylor relata la historia con la misma intensidad que lo caracteriza sobre el escenario: “Había una sensación de amenaza, pero en el buen sentido, porque todos habíamos crecido escuchando música extrema, ya fuera hardcore, punk, metal o… bueno, lo que fuera. Como estábamos en Iowa, nunca era lo suficientemente duro, nunca lo suficientemente rápido, nunca lo suficientemente loco. Porque eso era justo lo que necesitábamos”.
Slipknot no tardó en ser Slipknot: “Subieron al escenario y, de repente, Clown dio una voltereta, y Joey (Jordison) empezó al mismo tiempo una ráfaga de redobles, y todo era retroalimentación… Y todo el mundo tocaba a la vez. Fue una locura”. Y la revelación que iba a marcar el resto de su vida llegó al joven Corey Taylor: “Yo pensaba: “Me encanta esto”. Nunca había visto nada igual. Y recuerdo perfectamente haber pensado: “Voy a ser el cantante de este grupo”. Y nunca antes había pensado algo así. Tampoco lo he vuelto a pensar desde entonces. Recuerdo ese pensamiento específico recorriendo mi cabeza: “Voy a ser el cantante de este grupo”. Y me quedé como: “Espera, ¿qué demonios…?””
Slipknot y Stone Sour
Tiempo después, Corey ha podido trabajar con las dos bandas, con las que ha desarrollado personalidades distintas, algo que se veía desde el principio: “Stone Sour era mucho más melódico. Era mucho más… No quiero decir que fuera de cantautor, pero tenía un toque grunge. Era alternativo. Tenía elementos más duros porque yo escuchaba ese tipo de música, pero tenía más riffs. Era más seguro…”
La descripción de la propuesta de Slipknot no deja lugar a dudas: “Sin duda había un toque de Korn ahí, pero también de Slayer. También había de Minor Threat. También había hip-hop. Lo que quiero decir es que lo bonito de Slipknot es que cogían todos esos elementos y, en cierto modo, los fusionaban. Era una locura. Y en esta banda había gente capaz de tocar cualquier cosa”.
Corey destaca la ambición que vio en todos sus futuros compañeros, y cómo era lo mismo que él tenía: “Incluso antes de que Jim (Root) y yo nos uniéramos, Mick (Thomson) es un guitarrista increíble. Joey, obviamente, un batería de locos… Todos los miembros del grupo tenían un carácter muy definido, y lo que descubrí más tarde es que todos formaban parte de ese grupo porque todos tenían hambre. Todos tenían una gran motivación. Eran los líderes de sus bandas, de esas bandas independientes que yo conocía, con las que había dado conciertos; todos habíamos hecho conciertos los domingos y tocado para veinte personas sin cobrar nada; todos ellos eran los líderes de esas bandas, tenían una gran motivación y decían: “Voy a dedicarme a esto el resto de mi vida, pase lo que pase””.
El fichaje estaba claro: “La noche siguiente, estaba tocando con Stone Sour, y me acerqué a los chicos y les dije algo así como: “Bueno, venid a tocar con nosotros”. Así que hubo una noche en la que Stone Sour y Slipknot tocaron juntos. Y fue una locura. Nos admirábamos mutuamente. Sin duda había rivalidad, y esa es una de las cosas que les llevó a acercarse a mí más tarde. Me admiraban. Yo los admiraba a ellos. Vinieron a verme y me dijeron algo así como: “Oye, vamos a hacer esto. Vamos a conseguirlo. Nos encanta lo que haces. Queremos que formes parte de ello. ¿Te unes?”.
Esa determinación por triunfar unió a la formación clásica de Slipknot: “Cuando no estaba trabajando, y tenía dos trabajos, me dedicaba a repartir folletos para el próximo concierto de Stone Sour. Me subía a los pasos elevados y sujetaba con bridas carteles en los que había pintado con spray todos los detalles. Así que ellos vieron ese esfuerzo. Y yo vi eso en ellos. Y, aunque ahora resulte muy raro decirlo, estaba claro que tenía que ser así”.
- Corey Taylor rememora cuando vio a Slipknot antes de formar parte de la banda: “Recuerdo ese pensamiento específico recorriendo mi cabeza” - 8 julio 2026
- Fortu Sánchez (Obús) a pocos días de Mazarock Fest: “Es un orgullo ver esa nueva generación de adictos al heavy metal y que sigamos atrayendo a este público” - 8 julio 2026
- Suffocation anuncia conciertos en Bilbao, Madrid, Alicante y Barcelona con Ingested, Undeath y Eternal en 2026 - 8 julio 2026

