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Boston: 45 años del debut homónimo, mucho más que la piedra angular del AOR

Blog: Mariano Muniesa

24 agosto, 2021 9:46 pm Publicado por  7 Comentarios

En aquel verano de 1976 muchos aprendieron lo que Tom Scholz sentía por un antiguo amor de juventud, una chica llamada Marianne… miles de músicos encontraron en ese disco un lenguaje, una sonoridad, una forma de combinar la fuerza del más puro hard rock con la melodía que les llevó a crear pocos años más tarde todo un nuevo estilo de rock, el AOR, que hoy sigue gozando de excelente salud en la industria musical. Pero por encima de todo, el primer disco de Boston volvió a demostrar como ante cualquier otra consideración, las buenas canciones, las buenas composiciones, son la arquitectura esencial que convierte a los discos en obras clásicas y atemporales. Este álbum es una de las pruebas más claras y por ello MARIANO MUNIESA, confeso seguidor de la banda liderada por Scholz, os rememora en este artículo como fue la historia de esta obra maestra en su aniversario.

La guerra de los siete años

La historia del mítico álbum debut homónimo de Boston es muy atípica dentro del mundo del rock, en tanto en cuanto muchas de sus canciones estuvieron grabándose, reescribiéndose y volviéndose a grabar durante casi siete años hasta que por fin vieron la luz a finales de agosto de 1976, y cuyas demos fueron rechazadas en varias ocasiones por la práctica totalidad de las compañías de discos en Estados Unidos –en esto sí que ‘Boston’ comparte algunas similitudes con grandes clásicos del rock- que dejaron pasar la oportunidad de editar un disco que llegaría a vender a lo largo de todos estos años un total estimado de 17 millones de copias solamente en Estados Unidos, cuyo single principal “More Than A Feeling” es uno de los más radiados de la historia a nivel mundial en dura competencia con “Stairway To Heaven” de Led Zeppelin y que sería el modelo, la referencia natural a nivel musical que inspiraría todo un nuevo estilo dentro del rock: el llamado “Adult Oriented Rock”, más conocido por sus siglas, AOR.

Boston es considerado por muchos importantes críticos, periodistas e historiadores de rock, especialmente en Estados Unidos y Canadá, no tanto como un grupo propiamente dicho, sino como la banda de acompañamiento del fundador, compositor y líder del proyecto, el guitarrista Tom Scholz, criterio del que discrepo en gran medida. Si bien es innegable que Tom Scholz es el alma mater de Boston, su impulso básico y fundamental, no es menos cierto que los músicos que se unieron a él, especialmente en sus años de creación y durante los dos primeros discos conformaron un grupo estable, compenetrado, sólido y que aportaron muchísimo a la construcción del multimillonario éxito que lograron. Aproximándonos con un mínimo de detalle a los orígenes del grupo, con toda seguridad tendremos una visión mucho más clara de la verdadera naturaleza de Boston y de las claves del impacto que lograron ahora hace 45 años.

Tom Scholz, hijo de un constructor y de una delineante de familia de clase media acomodada, muchacho de extraordinaria capacidad intelectual y de un brillante expediente académico tanto en sus estudios de enseñanza secundaria como en la Universidad, incluso bien dotado para el deporte –jugó al basket a finales de los 60 en la liga universitaria y se ha afirmado en alguna de sus biografías que algún ojeador de la NBA se fijó en él - se licenció en ingeniería técnica en junio de 1971, entrando a trabajar aquel mismo otoño como responsable del departamento de diseño de proyectos de la compañía Polaroid, una de las empresas más vanguardistas en muchos de los más diversos campos de la industria de la comunicación, especialmente la fotografía.

Pero desde que tenía 14 o 15 años, paralelamente a su afición al deporte y a sus estudios, había aprendido a tocar la guitarra y a menudo fantaseaba con la idea de formar un grupo para dedicarse a la música, y de hecho, tanto en el instituto como en la universidad formó parte de algunos grupos de aficionados, y de hecho en esos grupos fue donde conoció a dos de los futuros miembros de Boston, el batería Jim Masdea y el guitarrista Barry Goudreau, así como al cantante Brad Delp, con quienes formó un grupo sin nombre fijo que tocaba de vez en cuando en los clubs universitarios de Masachusetts y que llegó a grabar una maqueta en diciembre de 1969 en la que se decía que ya se grabó una muy primigenia versión de “Foreplay (Long Time)”, una de las canciones más reconocibles y características del álbum debut al que dedicamos este blog.

No sería hasta el verano de 1972 cuando Tom, que tocaba la guitarra, los teclados y el bajo, Brad, Jim y Barry empezaron a tomarse más en serio intentar conseguir un contrato discográfico, con lo cual Tom Scholz, que había ahorrado merced a su cuantioso sueldo dinero suficiente como para construirse un estudio casero, muy básico, pero suficientemente dotado técnicamente, empezó a ensayar y a trabajar ya regularmente con el grupo y en donde se grabó mucho del material que compondría ‘Boston’. Incluso y por primera vez, adoptaron un nombre fijo para el grupo, Mother´s Milk, con el que llegaron a hacer algunas actuaciones entre 1972 y 1973. En este periodo grabaron hasta cuatro maquetas con varias de las canciones del álbum debut y las enviaron a todas las compañías discográficas, pero… ninguna de ellas mostró el menor interés por editar aquel material, en donde ya había versiones de clásicos de la banda como “Rock ‘n’ Roll Band” o “Smokin’”.

Decepcionados y desilusionados ante la indiferencia de las compañías, Mother´s Milk se separaron en el verano del 73, aunque Tom Scholz, que tenía una enorme fe en el proyecto, siguió componiendo más canciones y en la primavera de 1974 volvió a llamar a sus ex compañeros para mostrarles lo que había hecho y les convenció para grabar una nueva maqueta –ya estaban en esa demo las primeras versiones de “Peace Of Mind”, "Rock and Roll Band", "Something About You" (llamada por aquel entonces "Life Isn't Easy"), "Hitch a Ride" ("San Francisco Day" en esa demo) y "Don't Be Afraid"- e intentarlo de nuevo en el verano del 74, pero de nuevo… ninguna compañía mostró el más mínimo interés, aunque esta vez no se desanimaron. Habían vuelto a actuar en directo obteniendo muy buenos resultados y a partir de ese momento estuvieron convencidos de que lograr un contrato sería cuestión de paciencia y tiempo.

La paciencia tuvo su recompensa…

De izda. a dcha: Barry Goudreau, Tom Scholz, Sib Hashian, Brad Delp y Fran Sheehan

De las muchas maquetas que aquel grupo que todavía no tenía un nombre definido envió a diferentes sellos, por alguna casualidad desconocida llegó en marzo de 1975 a manos de Paul Ahern y Charlie McKenzie, dos managers de Boston que sí fueron capaces de ver el potencial que tenían esas canciones y se interesaron por trabajar con el grupo.

Les ofrecieron grabar no ya una maqueta, sino una verdadera preproducción de un proyecto de disco para ir con algo potente a las compañías –la tesis de Ahern y McKenzie insistía en que el grupo tenía muy buenas canciones, pero que la calidad del sonido no le hacía justicia, y por esa razón las habían rechazado las multinacionales- y les propusieron completar la formación con la entrada de un bajista, para que Scholz y Goudreau se centrasen exclusivamente en su labor como guitarristas. Se dice que sugirieron la marcha del grupo de Jim Masdea como batería, aunque años más tarde Tom Scholz aseguró que Jim dejó el grupo por razones personales y el propio Jim aseguró, pasados los años, que “Ahern y McKenzie nunca me gustaron, me parecía que eran los típicos managers oportunistas, siempre pensé que nos iban a engañar y cuando vi que no estaban jugando limpio, preferí desvincularme del proyecto. Años más tarde, Tom Scholz me dio la razón, cuando tuvo que enfrentarse en los tribunales con ellos”.

Sib Hashian, amigo del nuevo bajista Fran Sheehan y recomendado por él, se convirtió en el nuevo batería de ese grupo, que por extraño que parezca, todavía no se llamaba oficialmente Boston. Ahí queda configurado el line-up que pasaría a la historia y a la que fueron a ver en su primera actuación en directo los ejecutivos de Epic Records que tras ver el concierto, les ofrecieron su primer contrato discográfico.

De vuelta a la casilla de salida…

Entre noviembre y diciembre de 1975 Boston grabaron lo que iba a ser su disco debut para Epic, todavía sin haber firmado el contrato, pero con la garantía de que una vez recibieran el master del LP, se firmaría y se entregaría a fabricación el álbum. Pero cuando en enero de 1976 se entregaron las cintas a Epic, la compañía las rechazó, aduciendo que no estaban bien producidas y que la calidad de sonido no era profesional, dado que gran parte del disco se había grabado de nuevo en el estudio casero de Tom Scholz. Epic puso como condición para firmar el contrato que un productor de su confianza, John Boylan, regrabase todo el disco con ellos en un estudio profesional, que en este caso, fueron los Record Plant de Los Ángeles, aunque algunas canciones – se dice que entre ellas, “Rock´n´Roll Band” y “Hitch A Ride”- se grabaron en los Capitol Studios de Hollywood. Aún así, John Boylan, de acuerdo con Tom Scholz, rescató gran parte del material de lo que el productor llamaba “el refugio del vietcong” donde Tom Scholz había grabado muchas de las guitarras y los teclados del proyecto de álbum de finales de 1975, y los ensambló adecuadamente con el resto del material grabado entre el 2 y el 23 de abril de 1976 en California.

Ya con el OK de Epic ante esta nueva grabación, y con el contrato firmado, ‘Boston’ se puso a la venta el 25 de agosto de 1976. Y la historia cambió para siempre…

Una revolución sonora

No deja de llamar la atención el hecho de que la canción que se eligió como single y que pasaría a la historia como el clásico más definitivo de toda la historia del grupo, y que alcanzó ventas multimillonarias como single, “More Than A Feeling” fue la última canción que se compuso y se grabó para el disco, que de hecho, entró en el proyecto de álbum de finales de 1975 casi al final de la grabación y con una instrumentación y una letra diferentes de la que se rehizo en los Record Plant en abril del 76. “More Than A Feeling” se sacó como single en los primeros días de septiembre y su éxito fue tal, que obviamente sus ventas arrastraron al LP, que en muy pocas semanas empezó a escalar puestos sin parar en todos los charts, incluidos los europeos, y logrando cifras de ventas que ni los más optimistas esperaban en modo alguno.

Indudablemente “More Than A Feeling” tenía una melodía pegadiza junto a un riff denso y penetrante –característica muy propia de Boston, y en la que reside gran parte de su éxito: combinar riffs de guitarra muy heavymetaleros, muy recargados, con melodías de voz y teclado a modo de contrapunto mucho más cálidas, pegadizas incluso, con un tratamiento muy trabajado de los coros y una base de ritmo en la que el bajo, muy denso, muy penetrante, por un lado refuerza la profundidad de las guitarras acústicas y la dureza de las eléctricas al tiempo que refuerza también las partes más melódicas de cada canción- y no cabe extrañarse de que fuera un éxito que las radios de rock americanas de la época no dejaron de radiar durante meses y meses.

Este disco supuso una reinvención total del rock americano, dentro de una nueva fórmula en la cual se inspiraron clara y abiertamente los grupos que serían las vacas sagradas del AOR de los 80 –Toto, Journey, Survivor, Reo Speedwagon, Foreigner, etc.- pero que resultó sumamente original y que de hecho, ningún otro grupo ha tratado de imitar ni de repetir. Y ello se debe a esa peculiaridad de combinar guitarras muy duras, muy heavymetaleras, con acústicas más suaves, así como voces muy en primer plano y muy melódicas con bases de ritmo muy sólidas, pesadas y densas.

Ello se pone claramente de manifiesto, además de en “More Than A Feeling”, en “Peace Of Mind”, otra de las mejores canciones de ‘Boston’, en “Hitch A Ride” y en “Let Me Take You Home Tonight”, mientras que en el resto de canciones del álbum, esa sonoridad se torna más hard rock en “Rock´n´Roll Band” –la única canción del álbum en la que la pista de batería grabada en 1974 por Jim Masdea se conservó y se incluyó en la grabación del disco-, en la festiva y directa “Smokin’” y en esa compleja y extensa pieza que lleva a Boston a una suerte de cruce entre Deep Purple y Pink Floyd, “Foreplay / Long Time”, que nos transporta a los tiempos más primigenios de los orígenes de la banda y en la que se aprecia claramente como ese rock progresivo de finales de los 60 y comienzos de los 70 era otra importante influencia en el bagaje de Tom Scholz como músico en esa etapa de formación y de creación de su propio lenguaje musical.

Un legado quizá irrepetible

‘Boston’ llegó al nº3 de las listas de Billboard en septiembre de 1976 y aunque no llegó a alcanzar el nº1, no bajó del nº10 en más de un año y obtuvo ventas realmente espectaculares entre 1976 y 1977 no solamente en los USA, sino también en Gran Bretaña, Canadá –donde sí fue nº1- Suecia y Alemania, países en los que fue disco de oro y de platino, amén de Estados Unidos, donde ha sido 17 veces disco de platino.

Es sin lugar a dudas uno de los álbumes más definitorios de los años 70, un clásico total del hard rock, y sobre todo un disco que cuando vuelve a escucharse, cosa que yo he hecho en estas calurosas tardes de fin de semana de agosto en Madrid, no deja de sorprender y maravillar por su sentido de la melodía, por su magnífica producción y por como habiendo pasado 45 años, en ningún momento suena avejentado o acartonado, sino todo lo contrario. Siempre defenderé que su escucha debe ser obligada para todo aquel que ame la música de corazón. Es más que un sentimiento, cuando oigo esa vieja canción que solían tocar. Y comienzo a soñar…

Mariano Muniesa
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Esta entrada fue escrita por Mariano Muniesa

7 comentarios

  • jose dice:

    El dísco Boston es una obra maestra del rock, lo tengo como oro en paño.

  • Dani M T dice:

    Pues , si , este álbum debería ser de escucha obligatoria . Genial
    Muy bueno el articulo

  • Juandie dice:

    Extenso y muy buen resumen hacia tan mitico álbum por parte de una de las mejores y más grandes bandas que dio el Rock Melódico Americano junto dos de sus mejores y conocidos temas y videoclips. Feliz 45 aniversario.

    • Javier marcos dice:

      A mí me gustaba Boston mucho cuando era un chaval, pero con el paso de los anos ya no me gusta tanto,pienso que no está a la altura de los grandes como Neil Young ,Bob Dylan, Lou Reed ,Bavid Bowie etc.

      • Jesús dice:

        Perdona,pero todos los que has nombrado, no tienen nada que ver con hard rock ni con el AOR,creo que tus gustos van por otro lado. Un saludo.

  • Carlos dice:

    Una de las grandes bandas del rock, felices 45 aniversario!!!, tengo 2 vinilos guardados como oro unos capos!!!!.

  • pepintre44 dice:

    es imposible volver a vivir la exquisitez musical de aquellos años. Boston, entre los grandes fue un grupo selecto.

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