El vertiginoso ascenso en la escena del metal internacional vivido por Alissa White-Gluz, a la que conocimos al frente de The Agonist y terminó alcanzando la fama mundial como vocalista de Arch Enemy, ha sido algo con lo que la flamante cantante de DragonForce y líder de Blue Medusa ha tenido que ir lidiando paso a paso. "La gente solo sabe un uno por ciento de lo que hay que saber de mí”, ha comentado la canadiense sobre cómo convive con la fama.
En declaraciones publicadas por Loudersound, Alissa, cuyo activismo personal en terrenos como el veganismo y su estilo de vida straight edge también ha pasado a ser motivo de debate entre los fans, ha explicado cómo ha ido evolucionando paso a paso: “Siento que nunca termino de completar las lecciones de la vida; simplemente, las voy aprendiendo, obteniendo mi título en ellas y luego mi doctorado, así que aprendo más sobre la marcha. Lo más difícil de aprender es cómo lidiar con el hecho de que la gente conozca mi nombre y mi cara cuando yo no los conozco a ellos”.
La vocalista celebra poder mantener en estos tiempos de sobreexposición gracias a las redes sociales su intimidad a salvo: “Obviamente, mantengo muchas cosas en privado, así que la gente solo sabe un uno por ciento de lo que hay que saber sobre mí, pero debido a la época en la que vivimos, la gente cree que sabe mucho más sobre los músicos a los que sigue. Es algo extraño para mí. Simplemente, yo no funciono así”.
Alissa White-Gluz: Una actividad incansable
Tras su inesperada salida de Arch Enemy, además de afrontar su camino en solitario con singles como "The Room Where She Died", Alissa no ha dejado de sorprender con novedades en el mundo del metal. Recientemente llegaba el segundo single del proyecto Blue Medusa, “Flying Monkey”, y unos días antes veíamos su debut en directo formando parte de las filas de los virtuosos DragonForce.
