
Las estrellas de rock también sienten esos típicos nervios al acercarse a uno de sus ídolos y eso les lleva a realizar acciones que quizás no resulten comprensibles fuera de ese contexto, como cuando el guitarrista Brian May se escondió en el baño para conocer a uno de sus héroes.

Que la esposa y mánager de Ozzy, Sharon Osbourne, posee un carácter peculiar es algo que hemos constatado en repetidas ocasiones, como cuando insultó a Nikki Sixx (Mötley Crüe) o la vez que se puso violenta y reventó una guitarra de Randy Rhoads. Otro episodio que sin duda debió de