
Es indudable que la música lo mejora todo. ¿Qué sería del cine sin una buena banda sonora? O ya ni hablemos de los tediosos y rutinarios viajes en el transporte público. Una buena canción convierte cualquier momento en algo memorable y dota de epicidad a cada experiencia. En esta ocasión,

El 20 de enero de 1983 vino al mundo un disco que no solamente rompía los moldes de la escena heavy, sino que cambiaría las reglas del juego dentro de la industria musical para el resto de la década. Yorgos Goumas nos cuenta cómo la determinación y audacia de unos