
Si es que tenemos una edad. La sorpresa no es que el bueno de Charlie Benante se tenga que perder unos cuantos conciertos de su gira europea por unos problemas físicos, sino que esta realidad no sea más frecuente si consideramos no solo su edad (¡63 años!), sino la energía

En la escena del metal hemos normalizado, reconozcámoslo, lo imposible. Las extensísimas carreras de muchas de nuestras bandas predilectas son de todo menos homogéneas: mientras que muchos mantienen una magnífica dignidad con una voz impoluta por parte de sus cantantes a pesar de las décadas de vida salvaje a sus