
Últimamente parece haberse instaurado una peligrosa tendencia en los conciertos: lanzar objetos al escenario. El pasado 10 de mayo, Eric Clapton se vio obligado a finalizar su actuación en Madrid, antes de tiempo, tras ser golpeado por un vinilo. A este incidente se suma otro de mayor gravedad, ya que

La banda británica Bring Me The Horizon, en una de sus cimas de popularidad gracias al lanzamiento de su último álbum 'That's The Spirit', tuvo su momento de protagonismo en la gala de entrega de los premios NME mientras interpretaba el tema "Happy Song". Oli Sykes, en pleno breakdown del tema,