
Iron Maiden no volverá a permitir que los piratas jueguen con su propiedad intelectual. No obstante, son inteligentes. Saben que en esta complicada industria de principio de milenio de nada sirve competir con las descargas de canciones, las cuales, ciertamente, han disminuido con la proliferación de plataformas de streaming. Su enemigo es otro: el merchandising "pirata".
Según recoge un demanda emitida el pasado 23 de enero por el equipo jurídico de la Doncella de Hierro a la junta de distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de Illinois, no existe "buena voluntad en la venta de productos con la marca de Iron Maiden". Según recoge el texto, en Internet abundan las páginas web que venden estos productos, protegidos bajo "nombres y direcciones ficticios". La demanda no se reduce a la venta de una camiseta o de una gorra con la cara de Eddie, sino que también afecta a todo tipo de posibles acciones en la web para despistar al consumidor, como "métodos de pago", "tácticas de SEO ilegítimas", "dominios" o el uso de "texto e imágenes". La banda británica ofrecerá la oportunidad de redimirse a todos estos "listos": aceptará un acuerdo consistente en la transferencia de los dominios y un pago de los beneficios o una suma de 2 millones de dólares.
¿Llegará a buen puerto esta iniciativa? Desde luego, si estas páginas están establecidas en suelo estadounidense, pueden ser controladas. Pero si hablamos de AliExpress...
Iron Maiden actuará el próximo 14 de julio en el Wanda Metropolitano de Madrid acompañado de Gojira y Sabaton. Las entradas de pista se han agotado, pero todavía quedan opciones en grada.
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Un comentario
Todos los tontos saltais sin venir a cuento con algo de Trump, que poca cultura