Alfredo Villaescusa
Eclecticismo en vena. Soy un yonki del rock n' roll en el pleno sentido de la palabra, pues la mayor parte de mi existencia gira en torno a la música desde que me levanto hasta que me acuesto, ya sea escribiendo crónicas, reseñas, entrevistas o noticias de largo alcance. Acudo a conciertos cada semana con una regularidad que espantaría a muchos, pero no podría ser más feliz. Dejamos para otros eso de ir al gimnasio, salir corriendo por las mañanas o pasar el aspirador los sábados a horas intempestivas. Ya lo decía el añorado Bosco el Tosco: "Del deporte se puede salir".
El punk me salvó la vida y el hard rock siempre ocupó un lugar especial en el corazón, al igual que el rock gótico, pero nunca me he cerrado a otros géneros. Cual buscador de oro en el lejano Oeste, agito mi peculiar colador para quedarme con aquello que particularmente llame la atención o sobresalga del resto de propuestas, pues creo con firmeza en la vieja máxima de que de todo se puede aprender, o sacar algo de provecho, como decían los antiguos.