Hace 46 años desde que Brian Johnson se unió oficialmente a AC/DC, en una curiosa carambola del destino y una apuesta incierta pero que, sin duda, salió cara para ambas partes. Hace poco hacíamos un repaso sucinto por la historia de la legendaria banda australiana (aunque de origen británico) en este artículo en el que felicitábamos los 71 años de Angus Young. Y ahora es momento de sumergirnos en las catacumbas de la historia del grupo para hablaros de quién era Brian Johnson… antes de convertirse en el entrañable cantante de la gorra calada al que todos queremos tanto. David Esquitino se pone el traje de periodista historiador para rescatar esta historia, impagables vídeos mediante, que quizás no todo el mundo conozca. No es exactamente un antihéroe, pero la historia de los inicios de la vida de Brian (al final del artículo entenderéis el guiño) son cuanto menos peculiares.
Brian Johnson es un rockero de los de antes: de clase trabajadora, humilde, sencillo, más cercano a un tipo cualquiera del pub de turno de la localidad de las Midlands británicas que queramos decir, que una rockstar al uso. Vestido siempre sencillo, con vaqueros, botas y sus clásicas camisetas o camisas sin mangas (o de manga corta ceñida también en la época, ok). No muy agraciado, sin pelazo marca de la casa en el género, pero con una voz increíble y una sonrisa contagiosa de la que te enamora al instante. Podría ser ese colega rockero que la vida de repente le da un golpe de suerte y se convierte en una estrella mundial… pero no cambia por ello.
Un tipo sencillo, bebedor de cerveza negra y parapetado bajo su eterna boina. Además de ser cantante de AC/DC, es admirador y coleccionista de coches clásicos, y caros, e incluso de motos, además de seguidor las propias carreras de coches, en las que ha participado personalmente en muchas ocasiones. En los últimos años ha hecho programas de televisión junto a otras celebridades rockeras, aunando esa pasión por el motor y el rock. Actualmente, vive en una gran mansión de Floria, pero obviamente esto no siempre fue así.

Nuestro (anti)héroe nació el 5 de octubre de 1947 en Dunston, en el noreste de Inglaterra, aunque posteriormente se mudó a Newcastle, donde vivió en su adolescencia y juventud. De familia trabajadora, es hijo de un minero de carbón, que también había sido sargento mayor de infantería local, y de una mujer italiana (de una pequeña localidad cercana a Roma), llamada originalmente Esther de Luca. Brian ha contado varias veces cómo su madre ayudó a salvar a pilotos británicos aliados, al refugiarlos en una granja familiar (a pesar de tener hermanos adscritos al régimen fascista de Mussolini), y que precisamente conoció a su padre en su etapa de militar británico.
Siguiendo con la historia familiar, Brian es el mayor de cuatro hermanos, y comenzó cantando en eventos de los Boy Scouts y en el coro de la Iglesia, ¿quién lo iba a decir? Y también sirvió dos años en el ejército (incluso llegó a estar destinado en Alemania como paracaidista), siguiendo inicialmente la tradición de su padre, aunque después su camino e intereses irían por otro lado.
Como se suele decir, la fama cuesta, o “It´s a long way to the top if you wanna rock n´roll”, así que el bueno de Brian tuvo que trabajar de varias cosas antes de conseguir el sueño de estar al frente de una de las bandas de rock más importantes. Así, fue estibador portuario, mecánico de coches y varias cosas más. De hecho, en este enlace tenemos algunas curiosidades de su vida y carrera, destacando en cuanto a su carrera musical previa, que sus primeras bandas locales fueron The Gobi Desert Canoe Club (que no suena muy rockero precisamente) y Fresh.
Poco después se unió a The Jasper Hart Band, un peculiar grupo de cabaret rock (sí, es posible), siendo además Brian aficionado desde siempre al teatro y a los musicales, como “Hair”, del que precisamente hacía versiones el grupo. El siguiente paso de esta peculiar formación fue que los miembros terminaron formando Geordie, con Brian cantando, como vemos en este vídeo.
Por si alguien no lo sabe, Geordie era una banda más de pop rock de la época, incluso con dejes glam, y Brian cantando con la voz más limpia y menos rasgada, pero dando ya pinceladas de lo que le convertiría en leyenda años después. Se dice que los propios Kiss, tras su primera visita a UK en el 76, tomaron varias notas y referencias de grupos locales como Slade, The Who, Small Faces, Sweet o los propios Geordie, tanto para terminar de desarrollar su estilo como para hacer canciones comerciales y grandilocuentes destinadas a tocar en grandes recintos. Y no me parece exagerado o erróneo el argumento precisamente.
Volviendo a Brian y a sus capacidades vocales, no hay más que escuchar su impresionante trabajo en la versión de Geordie del famoso “House of the Rising Sun” (The Animals), para darnos cuenta que no hablábamos de un cualquiera ni de un cantante mediocre o sin rango vocal fuera de su registro agudo (como alguna vez hemos leído por ahí).
De hecho, cantar era su manera de protegerse, de sentirse alguien y de destacar frente a la mediocridad de la vida que tenía alrededor. Recordemos que entonces curraba reparando techos y parabrisas de coches por las noches, mientras por el día trataba de llevar adelante su sueño de dedicarse a la música. Hay que decir que su característica gorra se la regaló entonces uno de sus hermanos para que no le cayese pegamento en el pelo cuando estaba arreglando techos, ni el sudor de la frente le llegara a los ojos. Cierto es que entonces la alopecia estaba llamando ya a su puerta, algo que se agudizaría más adelante y de hecho es difícil ver a Brian sin gorra o boina desde no mucho tiempo después.
Curiosamente, la primera conexión de Brian con el entorno de AC/DC fue incluso antes de la existencia del grupo, coincidiendo los Fraternity de Bon Scott (en gira por UK) con los Georgie de Brian (allá por 1973). El propio Bon siempre destacó a “ese tipo de Newcastle que era casi mejor que él”, dando el beneplácito implícito a lo que ocurriría años después. Eso sí, podéis buscar por Internet la hilarante anécdota entre la actuación histérica de Brian, chillidos incluidos a lo Little Richard (uno de sus héroes e influencias, por cierto), y su ataque de apendicitis que, sin saberlo, tanto impresionó a Bon entonces.
Audición para entrar en AC/DC
De la propia prueba (llevaba a cabo en los estudios Vanilla de Londres) os hablábamos en este artículo en su momento en la web, y supongo que todos sabemos las anécdotas principales: Desde que Brian fue un poco a ciegas a la misma (sin saber realmente para qué banda era) hasta la curiosidad de la cerveza de Newcastle que le dio Malcolm para que se sintiera cómodo y calmar los nervios. O que tocaron un tema de Tina Turner además de “Whole Lotta Rosie” o “Highway to Hell” de AC/DC.
Finalmente, el 1 de abril de 1980 se oficializaba su entrada en la banda, doble llamada a casa de los padres de Brian incluida para dar la noticia (para asegurarse que no era broma), y que Brian celebró con un vaso de whisky de la botella que le iba a regalar a su padre por su cumpleaños. Él mismo desarrollaba la historia y lo ampliaba en este vídeo tan interesante. Pero el proceso tiene más miga antes de eso.

Brian no fue la primera opción, ni siquiera la segunda para el puesto. De hecho, posiblemente no estaba ni en la lista inicial de posibles candidatos, en la que sí estaban personajes (en la doble acepción de la palabra), personalidades y sobre todo voces más conocidas entonces como la de Steve Marriot de Small Faces, el propio Angry Anderson de las leyendas locales Rose Tatto o el propio Jimmy Barnes, una eminencia local. Probaron muchos cantantes, pero ninguno les convencía… hasta que alguien recordó a esa banda de la que alguna vez había hablado Bon Scott, Geordie, y el cantante del mismo.
AC/DC estaba buscando a alguien con la energía, el carisma y la voz necesaria para continuar con su legado, y Brian estaba disponible. Por otro lado, el cantante, tras haber probado sin resultado para Rainbow o Uriah Heep, entre otros, en esos años, estaba desencantando y a punto de tirar la toalla para siempre, pero la vida aún le reservaba una oportunidad extra.

El caso es que Brian estaba sin un duro, y con miedo de perder el ingreso de un día de trabajo para nada, se pensó mucho ir a esa audición. Tampoco quería gastar las libras correspondientes de un billete de autobús para hacer las 5 horas que le separaban de Londres y volver. La curiosidad es que poco antes la surgió la opción de grabar la voz para un anuncio de aspiradoras, que de nuevo el destino se cruzó en su camino. Supongo que casi todo el mundo sabrá que el nombre de AC/DC surgió de un vistazo de la cuñada de los hermanos Young a una aspiradora que ponía el famoso “corriente alterna / corriente continua”. Bueno, pues este guiño de la suerte le permitió pagar el citado billete y poder ir tranquilo a hacer la prueba ese día.
También se recuerda la primera actuación de Brian con AC/DC. Fue en Namur (Bélgica), en un recinto local tipo Palacio de Congresos, pero más rudimentario de lo que hoy conocemos como tal. De hecho, fue el primero de los seis conciertos de calentamiento, antes de la gira mundial (oficial) de presentación de ‘Back in Black’, y el primero fue ese, el 29 de junio de 1980. Brian sostiene que los nervios le jugaron alguna mala pasada esa noche y que no lo hizo especialmente bien, pero 46 años después aquí sigue. Por cierto, en la propia localidad belga hay una estatua conmemorativa de este hecho tan relevante, como os contamos aquí entonces. Pero de nuevo esta sigue siendo otra historia que hoy no nos ocupa.
Outro y bis final
De la nada a vender más de 50 millones de copias con ‘Back in Black’ y cantar en la banda de rock más grande del mundo. Del entorno industrial y feo de Duston y Newcastle a estar en las Bahamas grabando con una banda ya enorme y el productor más importante entonces, Mutt Lange, al que sería uno de los tres discos más vendidos de la historia. ¡Y aportando ya letras como la de “Give The Dog a Bone” o la propia “You Shook Me all Night Long”!
En fin, mucha más info de todas las vidas y aventuras, y desventuras, de Brian Johnson en su autobiografía que salió en 2022, “The Lives of Brian”. Entiendo que el guiño de humor británico implícito en el título, además del juego de palabras del mismo, no hay que explicarlo a estas alturas, ¿verdad? De cualquier manera, ¡menuda vida apasionante antes y después de AC/DC!... Como curiosidad, aquí salió edición en edición ya en febrero de 2023. Lo dicho, un tipo bromista, bonachón, sencillo y cercano, y con una historia pre-AC/DC fascinante. Todo ha sido gracias a ti, o por ti. ¡Gracias Brian!
Que no se pierda el legado y que juntos sigamos construyendo el camino. No puedes dejar el rock, y lo sabes… De lunes a jueves en MariskalRock Radio de 18:00 a 19:00, con repetición para los rezagados o nocturnos empedernidos a las 22:00. ¿Nos escuchamos juntos?
- La vida de Brian Johnson antes de su entrada a AC/DC: Boy Scout, paracaidista del ejército e hijo de un minero de carbón y una italiana - 1 abril 2026
- Cumpleaños de Angus Young (AC/DC): Seis grandes canciones para celebrar seis décadas de rock de alto voltaje - 31 marzo 2026
- Crítica de Snágora: Deus ex machina - 31 marzo 2026
