Hace unas semanas, el 30 de enero, se cumplían 53 años del primer concierto que ofrecieron unos jóvenes Kiss, que no podían ni imaginar el nivel de éxito que alcanzaría esa banda que iba a escandalizar y enamorar por igual al público de todo el planeta a su paso. Un año después de su primera actuación, el 18 de febrero de 1974, veía la luz el primer disco de Kiss, que hoy cumple 52 años de enorme legado que ha llegado hasta nuestros días con la misma capacidad de sorprender a sus oyentes que tenía en su alumbramiento. Para celebrarlo, vamos a repasar cinco detalles que (quizás) no sabías del primer disco de la banda más caliente del mundo.
1. De Wicked Lester a Kiss
Como recordábamos cuando celebrábamos el 74º cumpleaños de Paul Stanley, Kiss no surgió de la nada con sus cuatro miembros encontrándose mágicamente. El cantante y guitarrista unió primero su camino en la música con el de Gene Simmons en las filas de Wicked Lester, banda que tras las incorporaciones de Ace Frehley y Peter Criss pasaría a conocerse como Kiss. De esta forma, la mayor parte de las composiciones que terminaron en el disco, firmadas por Paul y Gene, se realizaron todavía bajo la bandera de Wicked Lester, como “Strutter”, por ejemplo. Incluso “Firehouse” es anterior, ya que la compuso Paul durante su estancia en la Escuela Secundaria de Música y Arte de Nueva York, donde se graduó en 1970.
2. El gran éxito se hizo esperar
Las cifras de ventas de aquella impactante banda que se mostraba tan amenazante en su portada serían hoy una locura, pero en 1974, vender 75.000 copias en Estados Unidos en su lanzamiento inicial era algo que no auguraba lo que estaba por llegar. El sello Casablanca Records, con Neil Bogart a la cabeza, pidió a la banda que, para incrementar el interés en el disco, grabara “Kissin’ Time” como single que se añadiría en ediciones posteriores, el único tema que no firman los cuatro miembros de Kiss, sino Kal Mann y Bernie Lowe, que la compusieron en 1959 para Bobby Rydell. Unas cien mil copias se lanzaron sin esta canción.
El disco llegaría a coronarse como disco de oro tres años después, en junio de 1977 al vender medio millón de copias, antes del lanzamiento de ‘Love Gun’, para lo que sería clave tanto el lanzamiento del mítico directo ‘Alive!’ en 1975 como ‘Destroyer’ o ‘Dressed to Kill’, que asentaron al grupo que en el mes de octubre del mismo 1974 ya tenía rodando su segundo disco, ‘Hotter Than Hell’.
4. El iconico maquillaje
El concepto de banda que iba a unir música y una potente e impactante imagen lo tenían desde el principio, como demuestra que en la portada podemos ver prácticamente los cuatro legendarios rostros de los miembros de Kiss maquillados perfectamente reconocibles. El ritual de maquillarse ellos mismos llegó hasta el último de los conciertos de la banda, pero en esta portada, podemos ver a un Catman algo diferente a como terminaría pasando a la historia.
El 31 de enero de 1974 tuvo lugar la sesión fotográfica que desembocó en esta primera portada con los cuatro protagonistas. Joel Brodsky fue el fotógrafo encargado de captar la imagen en su estudio de Manhattan, y el batería fue el único que se puso en manos del equipo de maquillaje siguiendo, supuestamente, sus indicaciones, lo que terminó con lo que más tarde describiría Paul Stanley como una “máscara tribal de león”, que rápidamente daría paso al Catman que todos tenemos en mente.
Por su parte, la oscura imagen prácticamente solo deja ver el cabello del guitarrista, un Ace Frehley que decidió sorprender a sus compañeros con una laca plateada a juego con su espacial look, lo que parece que fue buena idea dado el resultado final.
5. El tiempo de grabación
Los Bell Sound Studios de Nueva York acogieron la grabación de los temas que plantaron la semilla del gran árbol que terminaría siendo Kiss. Lo que no tiene un acuerdo es el tiempo que llevó esta grabación, ya que Gene Simmons sostiene que el proceso de grabación y mezcla se prolongó durante tres semanas, mientras que el productor Richie Wise, que realizó esta tarea junto a Kenny Kerner, asegura que solo fueron 13 días en total. Hablando de tiempo, cabe destacar que el mismo 18 de febrero se lanzó “Nothin’ to Lose” como primer single, al que, como decíamos, siguió “Kissin’ Time” el 10 de mayo, y “Strutter” el 10 de agosto del mismo año.
Bonus Track: La encarnación del mal
Una de las controversias que acompañaron los inicios de Kiss, y también su éxito en una sociedad poco preparada para el impacto que tenían estos cuatro jóvenes entre manos fue la que señalaba a estos rockeros como adoradores del diablo que iban a arrebatar el alma a la juventud estadounidense. A esto no ayudó el siempre polémico Simmons en una de sus primeras apariciones televisivas, por divertida que se vea ahora.
La primera aparición en las pantallas a nivel nacional de Kiss fue en la ABC en el programa “In Concert”, donde tocaron “Nothin to Lose”, “Firehouse” y “Black Diamond” en el show que se emitió el 29 de marzo de 1974. La segunda fue en “The Mike Douglas Show” tocando “Firehouse”, que se emitió el mismo día de marzo. En la entrevista, el “Demon” no dudó en presentarse amenazante como “la encarnación del mal”, provocando el nerviosismo y no pocas risas entre la audiencia. La cómica Totie Fields quitó hierro al asunto haciendo referencia al origen de Simmons con un comentario que hoy sería igualmente controvertido: “¿No sería gracioso que bajo el maquillaje fuera simplemente un simpático chico judío?”. El remate no mejoraría el asunto, ya que a la respuesta del bajista con un “tú deberías saberlo”, Fields respondió: “Lo sé. No puedes ocultar el gancho”, aludiendo a la nariz del músico.

