Lo lógico sería pensar que décadas de desenfreno acaben pasando factura a cualquier mortal, pero de sobra sabemos que el guitarrista de The Rolling Stones, Keith Richards, constituye un caso aparte. Hace un tiempo rescatamos las diez historias más increíbles protagonizadas por el veterano músico como prueba de su grandeza, aunque no debería pasarse por alto tampoco su reciente gesta de convertirse en bisabuelo a los 82 años. ¿Seguro que este señor no es eterno?
Tal y como confirmó el pasado 4 de marzo la modelo Ella Richards a través de sus cuentas oficiales, Keith Richards será bisabuelo en breve. Su nieta comunicó que esperaba un bebé mediante una foto en blanco y negro donde mostraba el progreso del embarazo y etiquetaba a su pareja, el fotógrafo Sascha von Bismarck.
La buena nueva recibió las felicitaciones de diversos sectores de la moda y el entretenimiento, incluyendo la del futuro bisabuelo, Keith Richards, que decía lo siguiente: “Os mando amor y deseo con ilusión la llegada de mi primer bisnieto”.
El guitarrista de The Rolling Stones es padre de cinco hijos: Marlon, Angela y el fallecido Tara (fruto de su relación con la modelo Anita Pallenberg), además de Thedora y Alexandra, nacidas del matrimonio con su esposa actual, Patti Hansen. Ella Richards, en concreto, es hija de Marlon Richards y de la modelo Lucie de la Falaise, que se casaron en 1994.
La nieta de Keith Richards ha desarrollado una carrera profesional vinculada al mundo de la moda, colaborando con marcas de alto prestigio y apareciendo en portadas de revistas especializadas. Ella ha declarado que crecer en el entorno del rock le influyó a la hora de priorizar la autenticidad sobre las tradiciones y diversas convenciones de la industria del sector.
El compañero de banda de Keith en The Rolling Stones, Mick Jagger, ya tiene tres bisnietos, y el primero nació en 2014. Todavía igual le puede alcanzar.
El punk me salvó la vida y el hard rock siempre ocupó un lugar especial en el corazón, al igual que el rock gótico, pero nunca me he cerrado a otros géneros. Cual buscador de oro en el lejano Oeste, agito mi peculiar colador para quedarme con aquello que particularmente llame la atención o sobresalga del resto de propuestas, pues creo con firmeza en la vieja máxima de que de todo se puede aprender, o sacar algo de provecho, como decían los antiguos.




