LO ÚLTIMO

Entrevista a The Dead South: "He oído que a mucha gente le gusta jugar al Red Dead Redemption 2 escuchando nuestra música; encaja perfectamente con esa atmósfera"

Si algo tengo claro en esta vida, querido lector, es que si no fuera por el bluegrass, entre otras músicas de raíces norteamericanas, ahora mismo estarías escuchando bachata o pasodobles. El rock, el metal y derivados nacen de esta semilla tan rica en matices y texturas sonoras y, como tal, merece respeto y reconocimiento. Un servidor, Fede DeMarko, charla de forma distendida con Scott Pringle, mandolinista, segunda voz y miembro fundador de The Dead South, uno de los mayores exponentes del folk y bluegrass contemporáneos. En esta entrevista abordamos desde su amor por la música metalcore, algo que uno no espera de un tipo que va vestido de amish sobre el escenario y toca la mandolina, hasta detalles de su próximo álbum o cómo surgió el viral que les catapultó al éxito, entre otras cosas. Los días 26, 28 y 29 de marzo les tendremos en Madrid (La Riviera), Valencia (Auditorio Roig Arena) y Barcelona (Razzmatazz), respectivamente, acompañados por Benjamin Dakota Rogers, que sustituye a William Crighton. No pierdas la oportunidad de absorber en directo las raíces de tu música favorita. ¡Pilla tu entrada!

Vaya época del mundo más loca para vivir. Es muy triste ver que, si Johnny Cash estuviera con nosotros, seguiría viéndose obligado a vestir de negro.

“Puede ser. Nosotros intentamos hacer música como una forma de escapar y alejarnos de todo, y de aportar una sensación de comunidad y unión. Intentamos que la gente pueda olvidarse de todo durante un rato cuando viene a ver un concierto de The Dead South”.

La mandolina es un instrumento fascinante, tiene una magia muy especial. ¿Cómo dirías que es la mejor forma de adentrarse en este instrumento? ¿Existe algún recurso que consideres indispensable para perfeccionar su aprendizaje?

“La verdad es que no me consideraría en absoluto un maestro de la mandolina, pero no empecé a aprender a tocarla hasta que me uní a esta banda. Ni siquiera conocía el instrumento, no sabía nada de música bluegrass, ni de banjo ni nada de eso. Nate (Hilts, guitarrista y vocalista principal y cofundador del cuarteto canadiense) tenía una mandolina colgada en la pared cuando empezamos a ensayar. En ese momento yo tocaba la guitarra acústica.

Sacamos la mandolina de la pared, era vieja y bastante mala, no sonaba muy bien, pero pensamos: creo que esto es un instrumento de bluegrass, y más o menos estamos tocando cosas de ese estilo. Y empecé a aprender desde ahí.

Solo sabía tocar la guitarra y el piano, así que cogí lo que sabía de la guitarra y lo apliqué a la mandolina. Con el tiempo fui aprendiendo un poco más cómo tocarla de verdad, pero mi forma de tocar la mandolina es muy mía. No soy un intérprete tradicional ni mucho menos. Simplemente me divertí cogiéndola, explorando, y parecía que sonaba bien”.

Entonces, ¿simplemente tocas a tu manera? Es decir, ¿aprendes guitarra y aplicas ese conocimiento a la mandolina, algo así, más o menos?

“Sí, definitivamente fui hacia atrás con ella. No empecé con la mandolina aprendiendo todos los fundamentos y todo eso. Fue más bien explorarla desde la perspectiva de un guitarrista”.

Eso está muy bien, porque así es como nace la música nueva y la verdadera creatividad: cuando empiezas a tocar por tu cuenta y no te guías por un libro. Creo que eso es importante.

“Sí. Y también cuando se trata de escribir música nueva, muchas veces es muy útil coger un instrumento que no dominas. Te saca un poco de tu mente y te lleva a otra forma de componer. Empiezas a intentar escuchar qué suena bien en lugar de pensar en todos los acordes correctos o las escalas correctas, porque realmente no sabes muy bien lo que estás haciendo cuando coges un instrumento nuevo. Muchas veces simplemente estás intentando encontrar qué suena bien”.

"Cuando se trata de escribir música nueva, muchas veces es muy útil coger un instrumento que no dominas. Te saca un poco de tu mente y te lleva a otra forma de componer".

Visualizadme un concierto de The Dead South. ¿Contáis con una gran producción audiovisual o los conciertos tienden a ser más sobrios en cuanto a la puesta en escena?

“El montaje de escenario ha crecido mucho con los años, pero hoy en día tenemos un escenario completo con el que viajamos cuando podemos. No siempre es posible, porque a veces no tenemos autobús de gira ni camión para transportar todo, pero normalmente llevamos un gran decorado que parece un pueblo, con una iglesia en el centro y dos edificios a los lados.

Nos colocamos en medio, y da la sensación de estar mirando una calle de un viejo pueblo, con los edificios a los lados y la iglesia al fondo. Está inspirado en la portada de ‘Chains & Stakes’, con esa iglesia en el centro. Y luego hay luces por todas partes, luces que atraviesan los edificios, algo de humo… Intentamos crear una atmósfera que encaje con las canciones”.

¿En directo siempre sois los cuatro o contáis con músicos extra en algunos conciertos?

“Siempre somos los cuatro, a no ser que alguien no pueda hacer una gira por lesión o enfermedad o algo así. Ahora mismo estamos con Colton (Crawford), nuestro banjista, que se operó de la espalda hace algo más de un año y lo ha pasado bastante mal durante bastante tiempo. Por desgracia, el último año de gira fue demasiado duro para su espalda y tiene que tomarse este año de descanso.

Así que tenemos a un banjista sustituto para el resto del año, pero ya ha girado con nosotros antes cuando Colton se operó. Es increíble, toca muy bien. Y además es una historia bastante curiosa, porque primero era fan de la banda y aprendió muchas de las partes de banjo viendo a Colton en YouTube y en sus directos de Twitch

Ahora es buen amigo nuestro y se viene de gira con nosotros, lo cual es bastante guay”.

La magia de The Dead South en todo su esplendor.
La magia de The Dead South en todo su esplendor.

Cuéntame la historia desde el principio. ¿Fue a un concierto y dijo: “quiero formar parte del grupo”?

“Colton ya le conocía a través de su comunidad en Twitch. El banjista sustituto se llama Caelum Scott. También había venido a algunos conciertos nuestros en el pasado, y le conocimos en un meet & greet. Había comprado entradas VIP con sus padres, y ahí fue donde le conocimos por primera vez. Después siguió aprendiendo banjo, siguió apoyando y pasando tiempo con Colton en Twitch. Y cuando necesitábamos un banjista porque Colton no podía hacer los conciertos, fue la primera persona en la que pensó. Así que nos pusimos en contacto con él, pudo conseguir tiempo libre en el trabajo y prepararse para la gira. Voló a Regina durante un tiempo para ensayar con nosotros antes de salir a la carretera”.

Dime, Scott, tu canción favorita para tocar en directo. 

“Siempre acabo volviendo a “Banjo Odyssey”. Va cambiando un poco con el tiempo, pero es una de las que siempre ha sido de mis favoritas”.

Habéis hecho versiones desde la familia Carter hasta System of a Down, eso demuestra un gran bagaje músical. Háblame un poco de tus gustos musicales en lo que rock duro y heavy metal se refiere, Scott. 

Me metí en el heavy metal cuando estaba en el instituto, tendría unos 15 o 16 años. Creo que la primera banda que escuché fue Killswitch Engage. Y básicamente todo ese rollo del metalcore de principios de los 2000 fue lo que me enamoró al principio. Iba a conciertos todos los fines de semana, me metía en los mosh pits… Así que sí, mucho Killswitch Engage, Lamb of God, All That Remains, As I Lay Dying, todo ese tipo de bandas. Y hoy en día, la verdad es que sigo volviendo bastante a eso. (Risas) También me he abierto a otras cosas, me gusta algo de prog, por ejemplo Meshuggah o Tool y demás".

¿Te gusta el heavy metal de corte más clásico? ¿Qué opinas de esa gente que opina que solo existe un “metal verdadero”?

“Soy un gran fan de mezclar géneros. Nosotros tocamos instrumentos de bluegrass, pero no estamos haciendo bluegrass todo el tiempo, ¿sabes a lo que me refiero? Me gusta cuando puedes coger un género y entrelazar distintos sonidos y elementos, ser creativo y explorar, no limitarte a reglas tan estrictas dentro de la música”.

“¿Has pensado alguna vez en hacer algo de metalcore? Sería increíble. Creo que una canción de metalcore versionada en bluegrass o algo así.” (Risas)

“Espera a escuchar nuestro próximo disco. (Risas) Acabamos de grabar un nuevo álbum en Londres y hay un tema que es bastante… un poco más metal”.

¿Qué puedes adelantarme de este nuevo lanzamiento? 

“Sí, nada se ha anunciado todavía. La gente que nos sigue sabe que hemos estado en el estudio porque lo hemos ido publicando. Estuvimos en Abbey Road Studios en Londres durante un par de semanas grabando nuestro quinto disco. Ya está terminado y ahora empieza la mezcla. Debería salir a principios de 2027, creo. Seguramente habrá un single en otoño”.

¡Estoy deseando que salga! 

“¡Sí, claro! (Risas) Lo pasamos genial allí. Fue increíble poder grabar en un estudio tan icónico, donde se han hecho algunos de los discos más importantes de la historia”.

Si tuvieras en mente el ‘Easy Listening for Jerks Part 3’, ¿cómo sería? 

“Buena pregunta. No lo sabemos realmente. Empezamos esto de ‘Easy Listening for Jerks’ durante el covid como una forma de explorar versiones nuevas y ver qué podíamos hacer con nuestros instrumentos, tocando canciones que siempre nos habían gustado como banda. Es una oportunidad para probar cosas que quizá no meteríamos en un álbum normal. Podría ser cualquier cosa. Podríamos hacer un ‘Easy Listening for Jerks’ más orientado al metal, o uno más country, o más popero… no lo sé. Habrá más, seguro. Saldrán entre discos, más que nada”.

El videoclip de “In Hell I’ll Be in Good Company” es una obra maestra del audiovisual. Recuerdo cuando nos lo ponían en clase como ejemplo. Imagino que ya te lo habrán preguntado bastante, pero cuéntame a quién se le ocurrió esta locura tan maravillosa.

“Fue todo idea de nuestro videógrafo (Zach Wilson). Es muy buen amigo mío, hemos escalado juntos durante años, pero también sabía que era muy bueno haciendo vídeos porque había trabajado con Red Bull y con Mark McMorris, que es uno de los mejores snowboarders del mundo.

Se unió para trabajar con nosotros en ese vídeo y pensó que sería muy guay si añadíamos un fondo diferente en cada cambio de plano, que sería muy llamativo ver todos esos lugares distintos. También queríamos mostrar parte de nuestro hogar, así que muchos de los planos están rodados en Regina, Saskatchewan, en las praderas, incluso en la casa en la que crecí, en bares locales y demás.

Y también en Toronto, porque en ese momento estábamos allí tocando algunos conciertos. Así que el equipo de rodaje voló hasta allí y grabamos algunas cosas también. Al final funcionó bastante bien”.

Hace tiempo hablé con vuestros paisanos canadienses Finger Eleven acerca del éxito de “Paralyzer” y de cómo llevaban el hecho de ser una “one hit band”. ¿Vivís algo similar con “In Hell I’ll Be in Good Company”? ¿En algún momento habéis notado la presión de volver a tener un éxito así?

“No, no tanto. Siento que “In Hell I’ll Be in Good Company” es una canción muy buena para enganchar a la gente la primera vez. Pero cuando profundizas más en nuestra música, te das cuenta de que muchas de nuestras canciones no son así. Son más bien canciones de banda completa, con los cuatro instrumentos.

Tenemos mucho más que ofrecer que solo esa canción. Hemos escuchado a gente decir que esta es su favorita o aquella otra, hay muchas opiniones distintas. No creo que “In Hell” sea nuestra mejor canción tampoco. Es pegadiza, tiene gancho, sobre todo con el vídeo, que ayuda mucho.

Pero no tiene los arreglos más complejos ni muestra todo de lo que somos capaces. Siempre nos hemos considerado más una banda de álbumes. Nunca hemos salido con la intención de escribir un hit, en plan: esto va a ser el single que nos lo dé todo. Nos gusta hacer discos en los que cada canción tenga una sensación distinta y que, de principio a fin, cuenten una historia y te lleven por un viaje”. 

"No creo que“In Hell I’ll Be in Good Company” sea nuestra mejor canción".

Para alguien que no sea norteamericano es complicado diferenciar a grandes rasgos entre un canadiense y un americano. En el aspecto musical del folk, ¿qué matices sonoros podemos diferenciar más entre ambos países?  

“Buena pregunta. Menos “twang”, desde luego, con un poco menos de ese acento.

Nos confunden bastante a menudo con una banda americana porque usamos banjo y tenemos un sonido más cercano al americano. Pero el folk canadiense suena un poco más suave, más pulido en los bordes, quizá. No sé… no es tan “twang”’.

(NdR: Aquí entramos en uno de esos preciosos momentos en los que no podemos traducir de manera literal algo del inglés al castellano. Al lo que Scott se refiere aquí, es a la tonalidad nasal tan típica del acento de los montes Apalaches, en los Estados Unidos. Aquí va el ejemplo perfecto para entender este concepto).

No sé si de algún modo estás familiarizado con nuestra música popular, los sonidos derivados del flamenco, o guitarristas como Paco de Lucía. 

“Un poco. He visto tocar guitarra flamenca y todo eso. Es bastante impresionante, me encanta.”

Cuando escucho a The Dead South, me dan ganas de volver a pasarme el Red Dead Redemption 2, ¿has llegado a jugarlo? 

“Sí, empecé a jugarlo en el autobús de gira cuando estábamos de tour por Europa. Teníamos una PlayStation y siempre estaba ahí el Red Dead Redemption 2, así que me ponía por las noches después de los conciertos. Es un juegazo.

Creo que estaría muy guay que nuestra música estuviera ahí algún día. He oído que a mucha gente le gusta jugar escuchando nuestra música, así que sí, encaja perfectamente con esa atmósfera.”

Escucha a The Dead South en Spotify:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

MariskalRock.com
Resumen de privacidad

Desde este panel podrá configurar las cookies que el sitio web puede instalar en su navegador, excepto las cookies técnicas o funcionales que son necesarias para la navegación y la utilización de las diferentes opciones o servicios que se ofrecen.

Las cookies seleccionadas indican que el usuario autoriza la instalación en su navegador y el tratamiento de datos bajo las condiciones reflejadas en la Política de cookies.

El usuario puede marcar o desmarcar el selector según se desee aceptar o rechazar la instalación de cookies.