En vísperas de Navidad, que hasta los “seres oscuros” la celebran, nos ponemos en contacto con el gran (en todos los sentidos) Jyrki Linnankivi, el vampiro rockero más famoso de Helsinki, que lidera desde hace casi 40 años ya a los inefables y fantásticos The 69 Eyes. En pocas semanas vienen de gira (18 de enero sala Mon de Madrid, 19 de enero sala Salamandra de Barcelona y 20 de enero en la Santana 27 de Bilbao) compartiendo bambalinas nada más y nada menos que junto a D-A-D (acrónimo de Dysneyland After Dark), con entradas ya a la venta en una dupla que nadie se debe perder.
Era obligado para David Esquitino ponerse en contacto con el parlanchín y agradable, y también particular, Jyrki 69 en esta interesante entrevista. En la misma, que os aseguramos que no tiene desperdicio, hablamos de hard rock, de glam y sleazy, de rock gótico, de actitud o de la historia del grupo y su estilo. Por supuesto, nombramos a referentes, de los que están y de los que no (como Hanoi Rocks, Ozzy, Bowie, Guns N' Roses, Type O Negative…) pero también mentamos la relación (curiosa) entre The 69 Eyes y España, y la relación y conocimiento, que no imaginaríamos ni en cien mil años, entre Jyrki y músicos de nuestro país, tanto actuales como clásicos.
Con una verborrea incontenible y mil historias que contar, más las que se quedan solo esbozadas o no totalmente desarrolladas, es fascinante la charla con un tipo como Jyrki. Un verdadero animal de rock n’ roll, tipo amante del escenario, alma errante, titiritero oscuro y amante irredento de la música, la vida en la carretera y el rock en todas sus vertientes, aunque ellos sean adalides del rock vampírico, “glampires” como los gusta denominarse, y maestros en mezclar sleazy con rock gótico.
Comenzamos ambos destacando la faceta incontenible e imparable de The 69 Eyes, que nos han parado de tocar desde que pudieron hacerlo tras el Covid. Jyrki insiste riéndose que no es que hayan incrementado la actividad en directo, sino que literalmente no han parado de dar conciertos en los últimos cinco años. Y ahora, tras muchos conciertos en modo “Lost Boys Never Die” en 2025, vuelven a la carretera en enero este caso acompañados de otros míticos del hard rock europeo como son los daneses D-A-D. Jyrki no para de afirmar que ellos son una banda de directo y que no paran: “Algunas bandas anuncian que saldrán a tocar, mientras nosotros sencillamente no paramos de hacerlo. De hecho, es algo que fue así desde que empezamos, pero es que desde el Covid estamos haciendo como cien conciertos al año. Es la manera en la que entiendo el rock’n’ roll, y tras todas estas décadas lo tengo aún más claro, que la verdadera forma de hacer rock es tocando en directo”.
Nos ponemos algo más místicos y profundos razonando la idea, pero ambos estamos de acuerdo en que es casi una manera de sentirnos vivos los humanos, al menos los humanos rockeros, sea lo que sea que signifique eso: “Es como cuando sales a la naturaleza y sientes la vida justo en tu cara. Si vas a ver un show en directo, estás junto a los músicos viviendo esa experiencia que es única en el universo y está pasando solo en ese momento. Cada vez tiene más valor para mí, pero puede ser música, o deportes o ir al teatro o estar con tu familia en Navidad. La música puede ser considerado algo digital, ok, pero ir a ver conciertos en directos no lo es. Yo puedo escuchar música en todo momento en plataformas digitales, pero ir a ver a Lynyrd Skynyrd y escuchar el solo de “Free Bird” en vivo, como pude hacer este verano, es mucho más excitante y me aporta mucho más”.
Seguimos casi filosofando sobre cómo entendemos el rock y cómo se vive en estos tiempos, y por qué es importante sentirlo de manera real y disfrutarlo “a la vieja usanza”: “Nuestra forma de arte es el rock n’ roll, y nuestra esencia está en las actuaciones en directo, y cada vez nos gusta más tocar en directo. Además, como tocamos sin parar, nuestros conciertos nunca flaquean. Vale, puede haber errores, o una guitarra desafinada, o que yo olvide algunas letras. También la audiencia reacciona diferente en cada concierto, o el rollo que tengas cada día o que simplemente la conexión es diferente, ¡pero es real! Por ejemplo, tenemos una canción llamada “Feel Berlin”, que se vive distinto cuando la tocas allí que en Madrid, claro. El mensaje es el mismo, aunque se percibe diferente. Pero solo les llegará a las personas que vivan en el presente y estén allí ese momento único”.
No queda nada para los conciertos españoles de esta gira con D-A-D, y Jyrki está encantado de volver, que además tiene mucho más conocimiento de nuestra escena y nuestro país de lo que pudiera parecer. No estamos precisamente ante un frío finés nórdico o escandinavo metido en sus bosques, oscuridad o sociedad algo particular sin más: “En enero volvemos a la carretera y vamos a tocar de nuevo en España, que no es tan habitual para nosotros. Es que alguna vez hemos tocado, pero conciertos sueltos en Madrid o Barcelona y poco más. Esta vez repetimos en ambas, pero tocamos también en más ciudades como parte de una gira completa”.
En realidad, tocan “solo” en Bilbao además de las dos ciudades citadas, pero Jyrki está entusiasmado con ello. Nos comenta que no entiende mucho por qué no han tocado más de seguido en nuestro país, y que tampoco hayan estado presentes casi nunca en festivales, pero que esta vez vienen como parte de una gira más larga y concreta y que esto lo hace mucho más interesante para él: “Llevamos 30 años girando por el mundo, y más existiendo como banda de rock más o menos internacional, digamos, pero todavía hay países como España donde no hemos tocado demasiado”.
Curioso que ambos comentamos casi al unísono, uniendo mentes y deseos, que es momento de cambiar esta tendencia, y que vengan más a menudo a nuestro país y a tocar en más ciudades: “Sí, antes tocábamos como cada cinco años en la dupla habitual, pero ahora tenemos la oportunidad de venir más a menudo, a más ciudades y además en este caso con Disneyland After Dark (D-A-D), que espero que nos traiga más seguidores rockeros españoles y que no nos quedemos solo en el underground gótico”.
Aparte de hacer la broma de que no cumplirán 40 años, sino que en realidad son vampiros roqueros sin edad, para mucha gente son casi una banda nueva, o al menos reciente, cuando empezaron antes de los 90. Jyrki remarca que es algo que le encanta escuchar y que en realidad le inspira y espolea: “Mucha gente nos considera una banda fresca cada vez que sacamos un nuevo disco, y a mí en parte me gusta que no se pierde esa frescura y novedad en lo que a la actualidad y presente de 69 Eyes se refiere. En enero sacaremos nuevo single y salimos de gira de nuevo, así que seguimos estando presentes y relevantes con novedades, pero eso no quita que esté orgulloso de lo que hemos hecho hasta ahora”.
Remarca que tienen fans leales, vampiros que les siguen desde siempre, o sencillamente hay gente que conoce alguna de sus canciones cuando tocan en festivales y cosas así, y también está bien, pero que “en realidad la motivación sigue siendo gente que te descubra o que lleguen nuevas canciones que mantengan esto fresco”.
Me desnudo ante Jyrki, metafóricamente hablando, y confieso que les descubrí hace unos 30 años y que siempre me pareció la mezcla perfecta entre muchas cosas que me gustaban, desde las más obvias como Alice Cooper, hasta la propia mezcla imposible entre el hard rock y sleazy de Hanoi Rocks y Mötley Crüe con esa vena gótica y oscura, pero a la vez romántica de Type O Negative, The Sisters of Mercy, Fields of the Nephilim y demás. Y siguen igual, tan originales, particulares y frescos como entonces… La curiosidad es que, aparte de asentir y confirmar que, por supuesto es así, nos sorprende remarcando el apoyo de la escena underground española de los inicios, de la movida malasañera y nombrando directamente a Kike Turmix (cantante entonces de Pleasure Fuckers pero también periodista, animador, promotor, DJ y directamente un personaje relevante de la movida rockera e independiente, y la noche, madrileña.
Falleció hace años, pero Jyrki le sigue teniendo gran aprecio y le menta en varios momentos de la entrevista: “Era un tipo que conocimos la primera vez que tocamos en Madrid y era toda una fuerza emergente del rock de mediados de los 90. Es de esas personas que siempre fueron soldados del rock en la escena. Él aglutinaba a toda esa gente que todavía adoraba a los Stooges, MC5 y Dictators. Kike Turmix de Pleasure Fuckers, ¡vuestro héroe español del rock! Él nos metió es una recopilación que se llamaba ‘Dictators Forever’, que era un tributo a los neoyorkinos, y nosotros estuvimos ahí junto a Hellacopters, Turbonegro, Nomads y un puñado de bandas similares realmente geniales”.

Tiramos del hilo al respecto del contacto de la banda con España en estos años: “Esa fue nuestra conexión inicial con España, pero mi impresión siempre ha sido que erais un país que amabais a los Ramones, The Cramps y ese tipo de bandas de rock de verdad. Y creo que lo seguís siendo, al menos según me cuentan mis amigos de otras bandas underground que pasan por España”.
Retomamos la parte de la conversación sobre influencias, referentes y escena de los 70, 80 e incluso primeros 90 que labraron la personalidad y el estilo tan particular de The 69 Eyes, y él es el primero que confiesa que a ellos mismo les costó encontrar su sitio y su sonido: “Ahora está claro que nos encanta lo gótico y el glam por igual, pero nos llevó unos 10 años descubrir de manera natural cómo era el sonido 69 Eyes. Recuerdo estar a finales de los 90 y estar bastante confusos nosotros mismos porque nos gustaban por igual Johnny Thunders y Sisters Of Mercy, O, como tú dices, nos encantaban GNR o Mötley pero también cosas más oscuras como Type O Negative y similares. Era confuso para la gente, pero para nosotros también, especialmente para mí que canto en un registro tan bajo y profundo. Al final es como salir del armario de los frikis y te das cuenta que no haces nada raro y que está muy bien ser glamrockeros con un sonido más oscuro”.
Sin duda es una analogía interesante, que el propio Jyrki termina de explicar con la misma lógica y naturalidad de la que hace gala en toda la entrevista: “Quizás los propios góticos del centro de Europa estaban más desubicados con nosotros que los rockeros, pero al final es que The Mission, Sisters of Mercy y demás estaban inspirados también por Alice Cooper o The Stooges. Ahora el próximo single que saldrá en enero cuenta con la participación compositiva directa de Steve Stevens, el guitarrista clásico de Billy Idol, y va a ser un pelotazo de rock n’ roll. Ya nadie se extraña de esto y para nosotros es genial”.
Esta última explicación, y mi propia curiosidad natural, me lleva a preguntarle directamente por Hanoi Rocks y Michael Monroe, fineses y una influencia mucho más directa para las bandas nórdicas, ¡y angelinas!, de lo que mucha gente pueda pensar, o saber. Y siendo un grupo de rock gótico, y oscuro, pero a la vez hardrockero y “glammy” como ellos, la conexión directa desde que eran adolescentes es más que obvia, como reconoce Jyrki sin tapujos: “¡Por supuesto! Son una de las razones principales para que The 69 Eyes existan, y en realidad no eran mucho más mayores que nosotros. Les conocimos de adolescentes, pero es que cambiaron totalmente todo el país. De repente todo el mundo estaba aquí vestido como ellos. Incluso influyeron estéticamente a la cultura gótica y al punk. Es increíble cómo marcaron la estética del rock n´roll que, al menos en Finlandia, salías del colegio y te vestías como ellos, pero los chicos y las chicas igual”.
No le corto ni matizo la larga explicación porque en realidad estoy muy de acuerdo con lo que está exponiendo: “Era lo que ocurría en esos primeros 80, aunque ellos desaparecieron trágicamente en el 84, y con los años fue desapareciendo también la estética. De repente todo era Culture Club, Duran Duran y ese tipo de música, pero un día, tres o cuatro años después, me fui a comprar una Kerrang! británica y allí estaban todos esos grupos norteamericanos ¡vestidos como Hanoi Rocks! Obviamente hay una gran historia de la relación entre GNR, especialmente Axl Rose, y Hanoi Rocks, pero también Faster Pussycats, LA Guns… y yo pensaba ¿qué coño está pasando aquí? ¡Esos tipos se visten como éramos todos aquí hace 5 años! Era finales de los 80 y yo no entendía nada”, nos confiesa riendo.
Seguimos indagando en la similitud y la curiosidad de que el hard rock angelino, que parecía algo tan típicamente norteamericano, ¡en realidad “era finés”!: “Fue una completa revolución musical en Escandinavia, y nosotros como fineses nos sentimos orgullosos de Hanoi Rocks. De todos modos, ellos eran los números 1, pero en realidad había 10 bandas más aquí como ellos, todas influenciadas por New York Dolls y Alice Cooper, vale, pero de repente tres o cuatro años después todo explotó en EEUU cuando en realidad se estaban vistiendo como en Helsinki en el 84. Para mí todos esos tipos llegaron tarde, jaja. De cualquier manera, había cosas muy chulas allí, pero ese rock peligroso estaba presente en Helsinki todos los días, y todos llevábamos esos pendientes, anillos y las botas de cowboy mucho antes. Aquí nos juntábamos en bares de rock con todo el mundo vestido igual y una gran mayoría de jóvenes rockeros fueron formando bandas”.
¿Es casualidad que la escena escandinava, finesa, sueca… sea tan rica y tan “angelina”? Pues parece que no es tan casual, ni el hecho de que el hard rock y sleazy de EEUU haya gustado tanto en Europa siempre, sobre todo en el Norte de Europa, Gran Bretaña y demás. Jyrki valida sin duda esta teoría: “Ahora es mucho más difícil para los adolescentes hacer una banda, pero nosotros entonces nos juntábamos tres, cuatro o cinco y hacíamos nuestra propia pandilla, musical o de amigos, y ahí siempre había instrumentos, canciones que cantar y todos queríamos formar parte de una banda de rock, como habían hecho Hanoi Rocks. No había nada más cool en Helsinki entonces que estar en una banda, que además eso atraía a todas las chicas, y supongo que esto se mantiene en la actualidad. Y The 69 Eyes en realidad seguimos siendo eso, una pandilla de cinco tipos tocando rock n’ roll peligroso y molón. Y si escuchas “Lost Boys”, nadie lo hace como nosotros y eso me hace sentir orgulloso. Nada me hace más feliz, y me gusta pensar que esto os gusta también a los seguidores”.
Es el momento de comentar más detalles concretos de la gira entre The 69 Eyes y DAD, y de dónde surge la idea de la gira conjunta, que además tiene ese nombre tan chulo, pero a la vez tan evocador e indicativo que es “Cowpunks & Glampires”. ¡La mezcla es perfecta! Por cierto, es muy curioso el hecho de que Jyrki considera que sus colegas recogieron el testigo de Hanoi Rocks pero en este caso desde Dinamarca y como vaqueros glamrockeros pero con deje punk: “Su imagen era increíble pero la música era muy misteriosa, con ese tipo de sonido a lo The Gun Club y ese tipo de rock, misterioso pero duro y peligroso, pero en cierto modo sin perder glamour. De hecho, nos han contado que ellos giraron con The Gun Club, ¡es increíble! Aparte de eso, D-A-D también fueron una influencia para The 69 Eyes, sobre todo los dos primeros discos, y nosotros ya éramos muy fans cuando vinieron a Finlandia. Creo que la primera vez les vi en algún tipo de festival con gente como Anthrax y Suicidal Tendencies y bandas cañeras así de los 80. Recuerdo que era cuando habían sacado “No fuel for the Pilgrims” y entonces eran de mis bandas favoritas”.
Jyrki continúa: “A lo largo de los años hemos ido coincidencia aquí y allá, y siempre he pensado que eran y son una gran banda Y ellos a su vez lo mismo, que siempre nos han apoyado desde el principio de 69 Eyes, ya sabes, desde los primeros 90 en Helsinki, y de vez en cuando hemos salido juntos y demás. Siempre comentábamos que alguna vez teníamos que hacer conciertos juntos, y ahora, nosotros con 30 años y pico y ellos 40 y tantos, está pasando. Además, ya te digo que nosotros estamos deseando seguir girando, pero me gustaría que al menos una vez al año lo hagamos otra vez con ellos. Como tú dices, es una combinación perfecta y las dos bandas tenemos un gusto similar por el rock n’ roll y por los conciertos en directo, pero lo ofrecemos de manera diferente”.
Cambiando de tema, siempre he tenido curiosidad por saber del origen del nombre del grupo, The 69 Eyes, aparte del guiño sexual o el juego de palabras evidente, siempre me gusta preguntárselo al protagonista de turno, al menos cuando tengo la ocasión. Reconozco que pensaba que me iba a responder con algún tipo de exabrupto o gracieta sexual más o menos tonta, pero no, nos da una explicación más razonada e interesante: “Lo primero es que es uno de esos nombres que sencillamente suena bien, ya sabes. Por otro lado, yo empecé a salir por Nueva York con 19 años, en la última parte de los 80 y primeros 90, y pude meterme bastante en la escena rockera de allí. De hecho, pude conocer de primera mano la vida nocturna rockera con Dee Dee Ramone, Johnny Thunders y todos esos tipos legendarios. Y también pude ver a todas estas bandas a finales de los 80, que siempre estaban tocando o tomándola en el CBGB y similares”.
“Por otro lado”, continúa nuestro protagonista, “siempre he pensado que “69 Eyes” podría ser una canción de White Zombie, porque venimos de la misma cultura de amor por las películas de terror, ciencia ficción y los cómics de Robert Crumb, y eso es algo que era muy cool entonces, en esos años en los que nos desarrollamos como banda. Me hubiera gustado decir que mis raíces están en los 50 o 60 y esa contracultura de las películas de terror y ciencia ficción de entonces, pero no sería verdad. No sé lo que significará para la gente de hoy, pero para nosotros tenían mucha importancia esas influencias y lo que significaba para nosotros. En realidad, al final es un nombre que suena bien y es misterioso, pero tampoco tiene una explicación mucho más profunda que esta que te cuento”.
Es el momento de ponernos aún más reflexivos comentando sobre el mundo del rock que se nos queda ya sin alguno de los referentes principales por aquí. Sin Ozzy, sin Lemmy, sin Dio, sin Ramones o Ace Frehley… o sin David Bowie o Prince, como nos recordaba acertadamente el propio Jyrki en la reflexión: “Cualquiera que toca un instrumento o que sea un creador musical es importante, y ahora que ya no están, su alma sobrevuela toda la música que sea haga a partir de ahora, pensando de una manera casi cósmica. Al final hay que disfrutar del regalo que nos dieron y lo que aportaron a nuestras vidas. Hace cinco años nos parecía imposible pero aún tenemos a los Stones y AC/DC sobre el escenario, y es raro, pero a la vez hay que aprovecharlo. Cuando tenían 40 años nos parecía imposible, pero al igual que ellos siguen y otros no pueden, y dentro de poco no habrá más Iron Maiden ni Judas Priest, o ya no hay Motörhead ni Ozzy ni Sabbath, seguirá habiendo artistas y festivales y seguidores del rock y el heavy metal”.
Sin duda que no se trata solo de rock o música, sino cultura, arte y la propia vida que se queda más huérfana y fea sin alguno de sus referentes más importantes: “Todo cambia y nos adaptaremos, pero a la vez siempre estaremos agradecidos a esos artistas. Y los estilos se desarrollan, que lo que antes era death metal ahora es música extrema y de repente tienes a Lorna Shore, pero ya no se habla de fuerzas malignas o de quemar Biblias, pero sí hay un puñado de nuevas bandas interesantes por ahí. De cualquier manera, los nombres mencionados se van a convertir en nuevos dioses, y yo me siento bien adorando a los dioses viejos”, nos dice haciendo un guiño cómplice.
Tenemos que terminar una conversación larga, interesante, reflexiva, pero a la vez desenfadada y rockera. Cierto que inicialmente parecía más deslavazada o dejando comentarios a vela pluma, pero no. Como ocurre con el buen rock y la contracultura, al final todo se hila, tiene sentido y se conecta de manera natural. Nos despedimos deseándonos próspero y productivo futuro con nuestra respectiva manera diferente de entender el rock duro, que ha congeniado tan bien, y la manera de concebirlo, expresarlo, sentirlo y contarlo. Una misión que ambos, músicos y periodistas, llevamos de la mano.
Cerramos emplazándonos a vernos en Madrid cuando vengan a tocar en unos días, pero aún nos deja Jyrki una última píldora que nos sorprende y nos arranca la última sonrisa cómplice: “Encárgate de seguir manteniendo el legado de Kike Turmix y Pleasure Fuckers, Y también de Héroes del Silencio y Bunbury, o Los Bravos, que fueron verdaderos pioneros del glam rock en Europa con “Black is Black”. Ante mi sorpresa, se ríe y me explica: “¡Qué canción más genial y qué banda tan interesante! Ellos verdaderamente nos mostraron el camino con ella, y de verdad que me gustaría versionarla algún día, porque es algo que recuerdo vívidamente de mi infancia y todavía me sigue pareciendo fantástica. No sé si están activos, pero si lo están, diles que vengan a tocar a Finlandia. O una gira española de Los Bravos y The 69 Eyes ¡sería increíble!”.
Recordamos para terminar las tres fechas de la gira conjunta de The 69 Eyes junto a D-A-D en ese “Cowpunks y Glampires” tan atractivo y a punto de llegar:
18 de enero - sala Mon (Madrid)
19 de enero - sala Salamandra (Barcelona)
20 de enero – sala Santana 27 (Bilbao)
Que no se pierda el legado y que juntos sigamos construyendo el camino. No puedes dejar el rock, y lo sabes… De lunes a jueves en MariskalRock Radio de 18:00 a 19:00, con repetición para los rezagados o nocturnos empedernidos a las 22:00. ¿Nos escuchamos juntos?
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