Pese a no ser una banda superconocida en España (aún), su líder y “mastermind”, Joe Firstman, sí es toda una celebridad en el mundo de la música rock, country e incluso folk sureño en EEUU. Hablamos de un tipo nacido en Cordova (en North Carolina), aunque afincado en Nashville (donde vive y trabaja hace tiempo), y de ahí a recorrer mundo. Tras varios proyectos previos, y un primer disco con multinacional en solitario, trabajó en el mundo de la televisión, y desde 2011 gira por el mundo con su banda Cordovas. En formato de dúo, formado por él y su compañero Lucca Soria (aunque en gira sí llevan más músicos), están a punto de venir a nuestro país en seis fechas en mayo que no nos podemos perder (Girona el 12, Valencia el 13, Madrid el 14, Zaragoza el 15, Avilés el 16 y Bilbao el 17, entradas a la venta en este enlace). Una entrevista agradable, vitalista y cercana con un tipo encantador y que nos llena de positividad y buenas vibraciones.
Hola Joe, un placer saludarte. Estás en México ahora mismo, ¿verdad? ¿Andas tocando o simplemente estás por allí?
“¡Hola! Acabamos de volver de gira, y ahora tenemos unas cuatro semanas de descanso antes de ir a Europa y visitaros a vosotros”.
Tengo curiosidad por el nombre del grupo, Cordovas. He leído que sois de una localidad con ese nombre en Carolina del Norte, pero nosotros tenemos otra “Córdoba” en España, no sé si lo sabes. Está en el sur, en Andalucía, pero aquí en España es con B.
“Sí, conocemos la ciudad, que tiene que ver con la religión musulmana y primeras culturas religiosas o algo así (risas). Estoy al tanto. Nos encanta España, el idioma y la cultura española (NDR: Hay que decir que Joe chapurrea español, y parte de la entrevista la hacemos en “spanglish”). Nuestra palabra es “Cordova”, así como la acabo de decir, y efectivamente en el sur de EEUU hay varios pueblos y localidades que se llaman así”.
Vamos a empezar hablando de la banda. ¿Nos haces un pequeño resumen de vuestra historia para la gente que quizá no os conozca?
“Yo soy de Carolina del Norte, pero me fui a Los Ángeles en autobús cuando tenía como 20 años, que fueron cuatro días en un bus de línea, amigo. Llegué allí y enseguida monté una banda, ¡y conseguí un contrato discográfico con Atlantic Records!, una de las discográficas más grandes. Sin dinero, sin amigos, sin nada, pero tuve que pasar por ello. Y claro, todo este tipo de vida era muy nuevo para mí, así que aproveché el dinero, aproveché la situación, pero perdí el norte. En realidad, me descentré y acabé destrozando el contrato discográfico. Sacamos un par de discos con esta gente, me fui de gira, pero al final no salió bien.
Luego salgo en televisión con estos tipos, Kamasi Washington (saxo) y Thundercat (guitarra y bajo) y otra gente… Todos eran chavales jóvenes, y yo los metí en mi banda, así que nos lo pasábamos muy bien teniendo veinte años en Hollywood, como te puedes imaginar (risas). Después, eso se terminó, y me quedé sin nada que hacer. Me di cuenta de que no quería volver a hacer lo mismo con mi grupo en solitario, Joe Firstman, sino que lo que necesitaba era una banda con un nombre. Además, me estaba quedando sin dinero, así que me mudé a Nashville.
Yo soy del sur, y Nashville, Tennessee, también es el sur. De hecho, está al lado de North Carolina. La gente del sur siempre sentimos que hay una conexión entre nosotros, ¿sabes? Mientras que, si eres de California o de Ohio, por decir algo, puedes parecer un poco un extraño, porque no hablas igual, no vienes del mismo sitio y no tienes raíces similares”.
Claro, tiene sentido lo que dices. De hecho, aquí en España también pasa con el norte y el sur, que es muy diferente, y la gente también, aunque nos entendamos.
“Yo siempre supe que Nashville me estaba esperando, así que me fui allí y empecé una pequeña banda sin nombre para hacer jams. Los domingos por la noche empezamos a tocar, a improvisar, tocando algo de Grateful Dead y cosas así. Yo ya estaba escribiendo canciones con armonías y melodías del tipo de las de ahora, y luego improvisábamos. Me gustaba hacia dónde iba todo... Total, que un día estaba fuera fumándome un canuto, y miro al tipo que tenía al lado y le digo: “¿Cordovas?”. Y él me mira y me dice: “Yo soy de Cordova, Carolina del Sur”. Y hasta ahora (risas)”.
Es muy interesante porque he leído algunas cosas sobre ti en el sentido de que eres como una especie de hombre-orquesta, no exactamente una “one-man band”, pero tocas casi todo, cantas, compones… Y eso, que empezaste en televisión o trabajaste en programas de televisión, como me decías. Cuéntame un poco sobre eso, porque no tengo muy clara la historia.
“Sí, bueno, cuando estaba en Atlantic, con mi disco en solitario tocamos en un programa que se llamaba “Carson Daly Show” (NDR: En concreto era “Last Call with Carson Daly”). Era un programa nacional, algo enorme. Y como éramos el invitado musical, el presentador, Carson, se hizo amigo mío y me invitó a ser la banda fija del programa. Así que me dieron ese trabajo y básicamente me dieron la posibilidad de contratar a quien yo quisiera. Así que antes de que fueran famosos, contraté a algunos de los mejores músicos que luego se convirtieron en Thundercat, Kamasi Washington, Miles Mosley (bajista y violonchelista), literalmente algunos de los músicos más famosos del mundo hoy”.

Hablando del estilo de la banda, escuchando las canciones, me parece interesante lo que he encontrado en los discos de Cordovas: Por supuesto, hay rock en general, rock atemporal, quiero decir, pero al mismo tiempo tenéis esos toques de música country o música sureña, como lo quieras llamar, bluegrass, algo de folk americano, funk… Es una mezcla interesante, porque podemos decir que hay un estilo general, pero tenéis muchos matices distintos que resultan interesantes.
“Sí, eso es. Yo vengo de un lugar donde se toca mucho bluegrass, así que eso era algo natural. Mi madre es cantante de ópera, y yo crecí tanto en la sinagoga como en la iglesia, así que tengo dos tipos de música dentro de mí: en la sinagoga había muchos acordes menores, mientras que en la iglesia utilizaban acordes mayores, más simples, pero de ahí puedes sacar todo tipo de música gospel, y eso acaba convirtiéndose en R&B… pero necesitas tener eso dentro primero para desarrollarlo.
Esto a veces se refleja en los discos de Cordovas y a veces no, porque a veces grabas con tus amigos, con la gente que está alrededor en ese momento, que son los que están tocando contigo en directo. Eso no siempre sale tan bien como cuando nuestros discos son mejores, que entonces contratamos a los mejores músicos, me refiero. Pero esos tipos casi siempre son músicos de jazz, muy buenos tocando las partes de guitarra más fluidas, y esto le da un gran ambiente y dinámica”.
Antes me comentabas de algunas influencias, quizá Grateful Dead o algo así como base. Escuchándoos, podemos pensar también en nombres importantes como Eric Clapton, Bruce Springsteen, también algo de Lynyrd Skynyrd, lo que te decía de Grateful Dead o Crosby, Stills and Nash… En fin, cuéntame más sobre eso: ¿cuáles fueron vuestras referencias iniciales?
“Has mencionado algunos de los nombres, sí, y también Allman Brothers... Filosóficamente hablando, Grateful Dead es nuestra mayor influencia por la manera en la que Jerry lo hacía: es menos artificial, ¿sabes? Algo menos teatral, porque no estamos actuando, estamos sintiendo. Es puro feeling, y no muchas bandas de rock and roll saben cómo crear eso ni se dan cuenta de cuál es la base para hacer música así”.
Dentro de unas semanas vais a volver de gira por España para presentar el último disco, “Back to Life”, que es el quinto de vuestra discografía. Y es interesante porque, hablando del contenido ahora mismo, me gusta esa mezcla entre ese estilo antiguo, tradicional, como lo queramos llamar, con el rollo actual del country.
“Leí hace poco algo que escribió un periodista en Italia y lo explicó muy bien. Dijo que hay una especie de “sofisticación sureña” en los ritmos. Me gustó, y eso es exactamente lo que intentamos hacer”.
Sí, esa mezcla entre tradición y country rock actual. ¿Cómo te gusta explicar o definir este estilo, siguiendo la idea de la que hablábamos antes?
“Se supone que es música simple, pero con ritmos sofisticados que no deberían notarse demasiado, pero están ahí. La manera en que el ritmo funciona, el modo en que la voz se coloca sobre el groove… Es decir, tiene que estar presente ese sentido del ritmo, pero tiene que haber también ese ritmo sofisticado. Eso es lo que Jerry llamaba “el Groove del R&B” y también los “ritmos Grateful Dead”.
Ya sabes, no tienes un ritmo totalmente directo o predominante, que sería algo así como… por ejemplo, en España hay mucho rock que suena así (hace un ritmo con la boca más de cuatro por cuatro). Es muy directo, pero sofisticado y diferente”.
Sí, encaja muy bien con la idea que tenía escuchando las canciones, sobre todo del último disco. Pero viendo los vídeos y todo eso, me evocaba también la idea de cómo vivir la vida… Me refiero a la música, los viajes, los amigos, la tradición… pero al mismo tiempo mezclando pasado, o presente más bien, y futuro.
“¿Qué quieres decir?”.
Me refiero a que es simple pero sofisticado, como tú decías, y al mismo tiempo me transmite eso. El título, “Back to Life”, es muy claro en ese sentido, y me evoca esa idea de amigos, viajes, mundo, vida… Es muy interesante, me gusta.
“¡Eso que has dicho es precioso! Expresarlo así es una de las cosas más bonitas que alguien ha dicho sobre esto, ¡gracias! Lo que puedo decir sobre eso es que, al principio de mi carrera, tenía muchas canciones en las que no creía. Eran cosas tipo: “Te quiero, baby, vuelve a casa, te quiero, eres la única”, esas cosas. Y eso no es algo en lo que un hombre pueda apoyarse de verdad. Es decir, que las canciones no se sostienen sobre eso ni es algo de lo que puedas sentirte orgulloso veinte años después de estar cantando esas tonterías, ¿verdad?
Así que tomé una decisión hace mucho tiempo al respecto: quiero cantar sobre cosas que sean verdad, y quiero que sean verdad para siempre. Por eso cuando hablas de amigos, viajes, nuevos comienzos… son temas muy comunes, sí, pero no es quedarse en ese mismo pasillo de “baby, te quiero, vuelve a casa”. Eso no va a pasar porque queremos alejarnos del típico modelo de canciones de amor y escribir sobre cosas a las que podamos agarrarnos cuando lleguemos a tocar a un club en España. Y allí quiero cantar exactamente sobre esos temas: amistad, amor… las cosas que la gente del público también siente y valora, y que tiene en la cabeza”.
Sí, es nuestra vida, nuestro momento, y las cosas que nos gustan. Ese es el punto, y por eso me parece muy interesante. Y sigo con la idea de que tus canciones me evocan todo eso, así que me gusta mucho y quería transmitírtelo.
¡Gracias, hermano! Me gusta eso, de verdad que me encanta esa observación”.
Vamos a hablar ya de las próximas fechas en España dentro de unas semanas. Son seis días aquí esta vez, alternando grandes ciudades con lugares más pequeños, por así decirlo. Cuéntanos en general para la gente que irá a veros… ¿qué vais a ofrecernos?
“Acabamos de terminar una gira con todo vendido en EEUU con una banda grande llamada Kitchen Dwellers. Y luego tuvimos la oportunidad de ensayar en México durante unas semanas, y aquí seguimos unos días más. Antes de eso estuvimos en Australia, así que estamos en forma, nos sentimos bien… Ya sabes, hemos estado tocando mucho, y una de las decisiones importantes desde la última vez que estuvimos en España fue asegurarnos de tener un batería realmente exquisito en gira.
Eso fue algo muy importante para Luca y para mí: encontrar la gente adecuada, hacer audiciones, buscar a alguien que encajara con lo que queremos hacer y también filosóficamente con nosotros. Y creemos que lo hemos encontrado por fin con este tipo, Robert Saunders. Es de Savannah, Georgia, ¡y es un genio!”.
Le veremos aquí en unos días entonces…
Es que esto es muy importante para mí, como te digo, porque tocar un concierto es una cosa, pero coger una banda, subirte al escenario y hacerla volar como si fuera una nave espacial… eso es otra cosa, ¿sabes lo que digo? Queremos despegar de verdad, y no puedes hacerlo sin un batería increíblemente bueno, y ahora lo tenemos. Sinceramente no puedo decir que hayamos tenido nunca un batería tan bueno ni en España ni en ningún otro sitio. Así que, para mí, cuando digo “Back to Life” es como un nuevo comienzo para nosotros en este sentido”.
¿Y cómo es un concierto de Cordovas? ¿Cómo sería un concierto vuestro ahora?
“Lo principal es que vamos allí con un tipo de energía diferente, que es Robert Saunders y su forma de tocar. Por supuesto, el guitarrista Luca ha dedicado toda su vida a aprender a hacer que la guitarra te haga sentir algo, que te haga llorar incluso. Ha recorrido muchos kilómetros y ha dedicado muchos años a esto. No ha ido saltando de una banda a otra, ni de una escena a otra, sino que se mantuvo fiel a lo suyo, y ahora está dando resultados. Así que hay pasión y dedicación detrás de cada nota que vais a escucharle tocar.
Al mismo tiempo, todos hemos dado clases del canto, y hemos aprendido a cantar armonías y a hacerlo cada vez mejor con los años. Eso también lo hemos conseguido, así que simplemente vais a ver a unos Cordovas mejores. Hemos aprendido más sobre composición, ¿sabes? Pero aparte de eso, seguimos siendo los mismos locos de siempre: beberemos tequila, nos tomaremos unos expresos, fumaremos unos pitillos y saldremos a tocar rock and roll (risas)”.
Bueno, es una gran definición, ¡tengo ganas de veros en directo! Ya tocasteis en España en 2023, en el norte, en el Azkena, un festival importante de rock aquí en España. No sé si fue vuestra primera vez aquí, pero, ¿qué recuerdas de aquella visita?
“Fue un honor conseguir ese concierto en Azkena. Fueron unos días preciosos. Recuerdo mi hotel, que tenía un balcón en la habitación, y yo estaba allí, fumando y viendo cómo la gente iba al festival cada día. Era algo realmente bonito. Luego había unas diez o quince mil personas en nuestro concierto, justo antes de The Pretenders. Y Chrissie Hynde estaba allí saludando a la gente y metiendo a sus amigos en una pequeña carpa (a modo de camerino) que estaba justo al lado de la nuestra. Y me pareció algo precioso, escuchar su voz hablando, verla allí mandando, marcando el ambiente… fue muy bonito.
El público estuvo totalmente de nuestro lado, y nos sentimos como en casa. Y volviendo al tema del que hablábamos antes, te diré que sí me sentí un poco pequeño, superado por esa mujer en todo (risas)”.
Cambiando de tema, estaba pensando en cuáles son tus discos favoritos o los que más te han influenciado en tu carrera, tanto en solitario como con la banda.
“Mi banda favorita es The Black Crowes, y cuando iba a hacer mi primer disco con Atlantic y tenía que buscar músicos, pasó algo muy curioso. El batería de este grupo, Steve Gorman, me llamó porque alguien le había pasado mi CD a principios de los 2000 y le encantaba mi música. ¡Imagínate! Era mi héroe, y vino a recogerme junto con el guitarrista Audley Freed, que en ese momento también estaba en Black Crowes y ahora toca con Sheryl Crow. Me llevaron a una tienda de discos, Meeva Music, y Audley me dice: “¿Tienes dinero?”. Y yo: “Sí, acabo de firmar un contrato discográfico”. Y me dice: “Vale, te voy a decir qué tienes que comprar”.
Total, que ese día compramos como unos cien CDs. Básicamente, era todo lo que yo tenía que estudiar para entender la música, para saber qué era lo que había que escuchar para ser guay, en el buen sentido, digo. Era cómo: “Este es el material que necesitas”, y había mucho blues muy antiguo. Y luego, claro, todo lo que es mi terreno natural: el rock de los años 70. Estamos hablando del primer disco de Warren Zevon, el ‘Tumbleweed Connection’ de Elton John, el primer disco de Jackson Browne, de los tres primeros de Stevie Wonder… Toda esa época, y de ahí es de donde partimos nosotros”.
Entiendo, esa manera de hacer música orgánica, ¿no?
“Ese concepto de una banda, en un momento concreto en su vida, un pequeño grupo de canciones, unos meses en el estudio… y ya está. Lo juntas todo y es como un pequeño plato genial de comida, y luego sigues adelante a por el siguiente. Así que con todos esos discos de los años 70 tengo una conexión muy fuerte”.
Para terminar, tengo una última pregunta diferente, ya al final de la entrevista.
“¡Adelante!”.
El mundo, especialmente en EEUU, parece estar volviéndose un poco loco hoy en día. Estamos hablando de música, pero aun así… Como cantaba Neil Young en la famosa canción, nos gustaría seguir rockeando en un mundo libre, pero el mundo libre hoy en día no es exactamente así.
“Yo soy del Sur, de un lugar donde el lenguaje racista y la intolerancia eran algo normal cuando estabas entre gente “de confianza”, o al menos estaba comúnmente aceptado. Cuando no había gente mezclada, los blancos eran racistas y pensaban que todos los demás eran iguales que ellos. Eso significaba ser pro-guerra, anti-inmigración e ir siempre en contra de las minorías. Ese es el lugar del que yo vengo, y lo identifiqué rápido porque mi madre era diferente. Ella había viajado por el mundo y no era así, así que me explicaba las cosas de una manera que me permitió ver el mundo correctamente”.
Como estadounidense, pero también como músico y como una persona cercana a la cultura y al lado artístico del mundo, global, multicultural y con inquietudes me refiero: ¿tú cómo ves lo que está pasando en el mundo, especialmente en EEUU, ahora mismo?
“Lo que siempre le digo a mis amigos es que esa gente siempre estuvo ahí, y que nosotros, como estadounidenses, no hicimos nada mientras básicamente nos robaban el país. Vale que no estamos protestando... Quiero decir que yo no estoy en Washington protestando ahora, sino que estoy aquí mirando las olas, y preparándome para ir a surfear. Pero es increíblemente doloroso, como sureño y como estadounidense, ver cómo están actuando y todo lo que están haciendo: en Oriente Medio, con Irán, todas esas políticas migratorias internas… básicamente mandando a la mierda a todos nuestros amigos y vecinos.
Es muy doloroso, y da vergüenza ser sureño hoy en día, pero hay muchos más estadounidenses buenos que malos, eso te lo aseguro. No sé, tenemos que encontrar la manera de implicar a todo el mundo porque los malos lo han hecho muy bien para que dejemos de preocuparnos”.
Sí, tenemos que seguir luchando… en España, en América, donde sea, contra la mala gente e intentando hacer un mundo mejor. A veces es así de simple.
“Prefiero no profundizar demasiado, pero, si no te importa, ¡me lo apunto para decirlo desde el escenario!”.
Escucha 'Back to Life' en Spotify:
Que no se pierda el legado y que juntos sigamos construyendo el camino. No puedes dejar el rock, y lo sabes… De lunes a jueves en MariskalRock Radio de 18:00 a 19:00, con repetición para los rezagados o nocturnos empedernidos a las 22:00. ¿Nos escuchamos juntos?
- Entrevista a Cordovas: “Vais a ver a unos Cordovas mejores, pero seguimos siendo los mismos locos de siempre” - 6 abril 2026
- La vida de Brian Johnson antes de su entrada a AC/DC: Boy Scout, paracaidista del ejército e hijo de un minero de carbón y una italiana - 1 abril 2026
- Cumpleaños de Angus Young (AC/DC): Seis grandes canciones para celebrar seis décadas de rock de alto voltaje - 31 marzo 2026



