Quince años habían pasado desde que Robby Valentine visitara la capital madrileña, en la desaparecida sala Ritmo y Compás. El músico neerlandés, que inició en los ochenta su carrera como teclista en la banda de rock sinfónico Line, pasando después por los hard rock melódicos 1st Avenue y los inolvidables ‘happy metaleros’ Zinatra, nos ofreció una noche inolvidable con un doble repertorio diseñado exclusivamente para Madrid, de casi tres horas de duración. Primero nos mostró una selección de su rico bagaje individual y pasó después a homenajear a sus admirados Queen.
"Bizarro World" abría la actuación, siendo muy bien recibido por un público fiel que tenía ganas de disfrutar de todo un referente dentro del rock melódico europeo. No tardaron mucho en recurrir a su extraordinario debut discográfico de título homónimo, que nos deslumbró en 1992, con "The Magic Breeze" y proseguir con "Sons of America".
Aunque Robby no se prodiga mucho en directo, sí cuenta con unos músicos muy fieles, como los que le acompañaron en esta ocasión. Paul Coenradie (Kristoffer Gildenlöw) se encargaba de la guitarra solista, mientras que la base rítmica corría a cargo del bajista Luuk Van Gerven (After Forever) y el batería Mark van Reusel (McSwordfish). En este tipo de conciertos se agradece mucho el apoyo y la labor de las coristas, para que todo el colchón melódico no fuera disparado.
De esa tarea se encargaron las cantantes Inje Rijnja y Maria Catharina, esposa de Robby, que forman parte también de Magiora, junto a Luuk, una formación de metal progresivo y opera rock. Robby alternaba sus labores vocales con los teclados y la guitarra, mostrándonos su capacidad y versatilidad como multiinstrumentista.
Fue una delicia escuchar aquellas canciones míticas como la aclamada "Over and Over Again", "No Turning Back" o el medley de los 90 con "Only Your Love", "Where Do We Go From Here" y "I Believe in Music". No descuidó su trabajo más reciente ‘Embrace the Unknown’, con el tema que le da título, además de "Break the Chain" y "Don’t Give Up on a Miracle". De su etapa más reciente sonaron también "The Bitter End", perteneciente a ‘The Allience’, en un constante salto temporal, pasando por "Mega-Man" o dejando constancia de su capacidad para crear composiciones más largas y complejas con "The Overture", un tema que se estrenó en la radio nacional holandesa como tributo a Freddie Mercury una semana después de su fallecimiento.
En la parte final de este primer acto, canciones como "Love Takes Me Higher" o "Remember Who You Are" pusieron de relieve esa capacidad que ha tenido Robby de absorber los sonidos clásicos para crear su propia identidad musical, configurando una sólida carrera en solitario y teniendo oportunidad de colaborar con muchos artistas.
Tras un pequeño descanso, la banda volvía al escenario para homenajear a Queen, aunque sin Inje, que se incorporaría en la parte final y curiosamente con menos sonidos pregrabados y mayor dedicación de Robby a los teclados. Hay que resaltar que Maria Catharina, que lució ese mono arlequinado a lo Freddy Mercury, cobraba un mayor protagonismo, al interpretar algunos temas en solitario y estar siempre pendiente de la posición de Robby, que por su pérdida de visión necesitaba referencias para moverse por el escenario.
Debo reconocer que no soy un ferviente seguidor de los grupos tributos, salvo cuando hay algo especial, bien sea por los músicos, por la fecha señalada o por la forma de interpretar el repertorio. En esta ocasión puedo decir que disfruté plenamente por el espectáculo que nos ofrecieron y por la calidad del sonido, en una sala como Revi Rock, que cuenta con un escenario lo suficientemente amplio para que los músicos puedan moverse con soltura y con unas luces maravillosas.
Otro tanto a favor de Robby fue el no centrarse en los temas tan manidos de Queen y, tras iniciar este set con "One Vision", llegaban "Seven Seas of Rhye" o el increíble "Ogre Battle" de aquel ‘Queen II’. El álbum ‘Jazz’, el primer vinilo que compré de la banda en la desaparecida cadena MF de Aluche, tuvo un gran protagonismo con esas increíbles y disparatadas canciones como "Mustapha", "Fat Bottomed Girls", "Bicycle Race" o la grandiosa "Don’t Stop Me Now".
No faltaron sus grandes hits como "Crazy Little Thing Called Love", con Catharina tirando de guturales en el final, "Under Pressure", "Somebody to Love", "A Kind of Magic", "Killer Queen", "Save Me" o una de mis preferidas como es "Death on Two Legs", con un público entregado que cantaba cada estrofa.
Para el final se dejaron el vibrante "Tie Your Mother Down", su clásico por antonomasia "Bohemian Rhapsody", que sonó de locura y que contó con la colaboración del guitarrista español Danny Gómez. Remataron el show con un apasionado medley que incluyó "The Show Must Go On", "I Want It All", "You’re My Best Friend", "Another One Bites the Dust" y "Radio Gaga", finalizando con los mediáticos "We Will Rock You" y "We Are the Champions", y siendo despedidos con una gran ovación.
Una noche que quedará en nuestra retina, por el desafío que supuso para Robby preparar este extenso repertorio que tantas alegrías nos dio y siendo conscientes de sus limitaciones físicas, con una banda que le arropó en todo momento y con una gran comunión con el público asistente.
Queremos dejar constancia de la amabilidad y paciencia de Robby y sus músicos para hacerse fotos con todos sus seguidores y firmar algunos de los discos que llevaban en un surtido puesto de merchandising
- Crónica de Robby Valentine en Madrid: Coros, melodías y un emotivo homenaje a Queen - 20 enero 2026
- Crónica de Nurcry + Alien Steel en Madrid: Vibrando al son de un explosivo metal clásico - 22 diciembre 2025
- Crónica de Helloween + Beast in Black en Madrid: Saludable y gozoso cuarenta aniversario de las calabazas - 17 noviembre 2025






