Crónicas
Neno y Los Suyos + Ciudad Olvido: El rock como bandera
«Una noche única, emotiva y cargada de pólvora, donde se le rindió tributo a través de las propuestas de dos bandas como Ciudad Olvido y Neno y Los Suyos al rock, al bendito rock»
21 febrero 2025
Gruta 77, Madrid
Texto y fotos: Mauro Nicolás Gamboa
Un ambiente increíble se contemplaba en los aledaños de Gruta 77 en Madrid. Barrio de San Isidro, distrito de Carabanchel. Había aroma de noche grande, contundente y con pogo. Lugar idóneo para que el fuego sagrado creado por los riffs, acompañado a la perfección por poesías cautivadoras, se hiciera presente a manos de Neno y Los Suyos y Ciudad Olvido.
Ciudad Olvido abría la velada con la potencia de su clásico “Aguardiente” y la sala se venía abajo. Vasos con cerveza volaban por el aire y la fiesta daba el pistoletazo de salida. Eso es lo que se vivió a lo largo de toda la noche: una oda a los dioses del rock. Lo interesante de la banda es la amplitud de géneros que manejan, desde el heavy, pasando por el rock urbano, hasta desembocar en un hard rock visceral con esencia de metal. Versatilidad sonora y talento a raudales. Prosiguieron haciendo latir al respetable con piezas como “Lo que tu boca escupe”, “Abriles y eneros” y el himno de Marea “El perro verde”, para la cual los acompañó magistralmente Javi de Cuarto y Mitáh.
Aplausos y vítores cosechaban por parte del público ante la muestra de destreza que realizaban desde el escenario. El quinteto suena afilado y sabe disparar. Hacen que el alma y el corazón de los presentes se emocionen con “En mil pedazos”, cojan furia en “Ni negro ni blanco” y rugan con el nuevo single “Hambre”, el cual era presentado en sociedad en directo. Especial atención a la lírica de esta canción porque es oro puro. Arte con mayúscula.
Otro invitado se sumó al show, en este caso, el artista Jorge Valverde, que los acompañó en “Tu locura”. El frontman, Joako Marinelli, anunció que “estando en Carabanchel, cómo no rendirle tributo al maestro Rosendo”, y ejecutaron “Flojos de pantalón” junto a Neno (invitación que luego se daría a la inversa, con Joako acompañando a este y Los Suyos). Coronaban así un show épico. Sin embargo, hubo tiempo para un último y certero disparo con “La respuesta”. Atronadora y merecida ovación recibió Ciudad Olvido al concluir su colosal concierto.
Unos ajustes sobre el escenario y decían presente Neno y Los Suyos, que iniciaban el juego con la potente “Como en la escuela”. Ponían séptima velocidad y se metían al respetable, que ya venía en llamas del concierto predecesor, en el bolsillo. Vaya comienzo.
Continuaron in crescendo con “No lo volverá a hacer”, “Mudando la piel”, “Paracaídas” y “La realidad”, entre otras. Este power trío es un cañonazo al esqueleto que pone a temblar los cimientos de la sala, y el pogo iniciado desde los primeros acordes se mantuvo. Se percibe la cohesión entre los músicos y eso se refleja en la solidez de su directo.
Agradecieron al público por acudir a ver su propuesta, a los amigos de Ciudad Olvido y, sin más dilaciones interpretaron “Abecedario sin letras” de Platero y Tú, el single publicado a finales del pasado año, “Prohibido”, y “Sabe que sí”, que sonó especialmente incendiaria y sirvió para crear una de las imágenes de la noche, con la abarrotada sala cantando al unísono eso de “sabe que sabe, que sabe que sí, la noche se acaba y no quiere dormir”.
Se refrescaban las gargantas los presentes, el calor hacía mella, la banda lanzaba algunos chascarrillos, Neno hablaba del próximo álbum que verá la luz (placa que cuenta con la producción del Señor de las Cuerdas, Don Kolibrí Díaz, grabado en los Estudios R5 de Navarra bajo el prisma del guitarra de Marea), y todos nuevamente listos en sus posiciones se encargaban de poner su parte en la fiesta. Una noche en la que el riff fue protagonista y que corrobora ese lema que tantas veces escuché en casa: “sin rock, no hay vida”.
El trío no frenó y siguió mordiendo a la yugular de los presentes con “Criando malvas”, “Dónde queda el suelo” y “Otra gente”, una de las canciones que incluirán en su nuevo disco y que, en su versión de estudio, ha contado con las leyendas de nuestro rock patrio: Kutxi Romero y El Drogas. Muy aplaudida fue la misma.
Seguía la jornada de estrenos en vivo y disparaban con su último single publicado hace escasos días, “Duermes deprisa”. A continuación, ejecutaron el clásico de Marea “Pan duro” (con elogios a Kutxi y a Kolibrí, que incluyeron un enorme agradecimiento a los mismos).
Pero el tiempo es tirano y debían concluir. Eligieron certeramente las últimas balas: “Puta locura” y “Sin ninguna luz”. Enorme aplauso al terminar su show.
Se ponía punto y final a una noche única, emotiva y cargada de pólvora, donde se le rindió tributo a través de las propuestas de dos bandas como Ciudad Olvido y Neno y Los Suyos al rock, al bendito rock, que continúa reconfortando nuestra alma.