Escuchar a Rat-Zinger siempre va a aumentar tu dosis de cabreo porque te pone frente al espejo de una sociedad podrida, con un sistema opresor lleno de fascismo. Pero los bilbaínos nos dejan 10 temas en ‘Jóvenes promesas de la delincuencia’, su octavo álbum de estudio, que bien podrían ser ese grito tan necesario para levantarse contra todo ello.
Comienzan fuerte con el tema que da título a este trabajo, “Jóvenes promesas de la delincuencia”, todo un puñetazo en la cara con esa voz corrosiva y una guitarra trepidante. Esa fórmula también la encontramos en “Es tan simple”, muy directa, que en poco más de minuto y medio no te deja tiempo para respirar.
Se acercan a las dos décadas de trayectoria y eso les permite mirar con perspectiva todo. Pero es que han querido ir más allá, recordando la lucha de los antifascistas parisinos en “Red Warriors”, que tras una intro marcada por los coros acelera hasta un estribillo contundente y sencillo, lleno de fuerza.
También quieren reflejar aquel Bilbao de los años ochenta en “1986” y “Marea baja”, hablando de sus orígenes, de qué contexto surge Rat-Zinger. En la primera, con un riff de guitarra más agudo, más melodía y menos contundencia, mostrando las influencias de Motörhead. Además, contando con invitados de lujo como Tomás de Zer-Bizio? y Rokan de M.C.D..
“En los días de la destrucción” cabalgan sobre una base rítmica contundente y una guitarra que se suma a crear ese marco sonoro tosco, potente, que destroza todo a su paso. “Marea baja” sirve para bajar, pero solo un poco, las revoluciones, comenzando con un suave punteo al que se suma una voz casi susurrada, mientras suben de decibelios poco a poco. Y continúan buscando más la melodía en “Somos los chicos enfermos”, versión de Obligaciones, donde cuentan con la colaboración de Pela (La Excavadora, Marky Ramone's Blitzkrieg).
Vuelve la fuerza sin control en “Todo gira igual”, que cuenta con uno de los pocos solos de guitarra del disco, que ayuda a aumentar la sensación de cabreo. “Hasta que no quede nada” nos deja una melodía diferente y “En el sistema” es el último puñetazo directo que nos dan para cerrar este trabajo.
‘Jóvenes promesas de la delincuencia’ es un paso adelante de Rat-Zinger en su carrera, con un sonido crudo, acelerado, que mezcla el punk de Cicatriz, el metal de Motörhead y el hardcore de Soziedad Alkoholika, con un discurso necesario, huyendo de buenismos y de eufemismos vergonzosos para frenar al sistema y al fascismo.

