Dave Mustaine ha dicho que hasta aquí hemos llegado. Y con él, sus Megadeth; porque siempre fue su banda y siempre se encargó de enseñárselo así al mundo. Y como no quiero entrar en debate personal ni universal de si después volverán o no, porque ni lo sé ni creo que deban hacerlo, este álbum es un punto final brillante.
La campaña de marketing que ha envuelto a este lanzamiento es formidable; todo lo que ha rodeado al último disparo thrasher del colorado nos ha hecho creernos la película y ansiar la escucha. Adelantos paulatinos, portada, vídeos anunciando el fin y un recubrimiento global de toda la historia verdaderamente atractivo.
No va a ser 2026 el fin de su actividad, porque la gira de presentación será tan extensa que ni ellos mismos saben hasta qué momento se alargará; supongo que de aquí en adelante el reclamo a nivel de directo va a ser tan potente que todo promotor va a querer tenerlos en alguno de sus eventos en tiempos venideros. Pero discográficamente, en este punto se bajan del barco.
Siempre me gustaron Megadeth; por ello es posible que se me vea el plumero en las líneas que rellenarán esta crítica. Y asumo que mi subjetividad y el saber que estoy dando las últimas escuchas a material fresco puedan desvirtuar ligeramente mi propio criterio. Es lo que pasa cuando se larga el grupo que te abrió las puertas a sonidos más rudos; cierto es que fue con “trampa”, ya que llegué a ellos con ‘Youthanasia’, un compacto más amable para un chaval de 14 años cuyo tope ruidoso era Iron Maiden.
Me dejo de devaneos y entramos en harina, pero es que necesitaba poner mis ideas en contexto. Como ya hay tres adelantos que conocéis, empezamos por ahí. “Tipping Point” abre la batalla a todo gas; rabiosa, afilada, rápida. Con una entrada paulatina y una sacudida feroz de doble bombo a la que te descuidas… y acompañada por un videoclip acorde. “I Don’t Care” recoge esa actitud punk que siempre ha tenido intrínseco el thrash metal; acordaos de aquella legendaria versión del “Anarchy In The UK” que durante años usaron para cerrar los conciertos. La tercera en discordia es “Let There Be Shred”, otra corrosiva pieza ejecutada a altas velocidades. Una tripleta de muestra eficaz y efectiva.
Después ya encontramos de todo un poco. En los primeros pasos se planta “Hey God?!”, corte de ambiente menos raudo, con cabida en discos que se han desviado de la línea. Pero imponente. "Puppet Parade" la meto aquí porque se sostiene sobre un concepto similar, algo más explícita. Culminando otro triplete, “Another Bad Day” nos cuadra en el saco. Este compendio, cada cual en su marca, se da una vuelta más por los ‘90 que por los ‘80.
“Made To Kill” y “Obey The Call” reman juntas en orden; distintas estructuras con un denominador común: rabian y pegan. Y nos encanta. Antes del primer final, “I Am War” alardea de conglomerado, de fortificación. Sin prisa, pero sin pausa.
Y ahora sí: dos cerrojazos a la historia. “The Last Note” es que ni aposta; por título y por música. Por lírica, por sentimiento. Por poso y por leyenda. “Ride The Lightning” completa el círculo de Mustaine. Una legendaria parada póstuma tras la última nota. Curiosamente fiel a la original, que por algo es medio suya, digo yo. Quitas la voz y alguna ligera variación, y ahí lo tienes.
Toca ir cerrando, plasmando las últimas letras a la historia de uno de los más grandes del metal. Banda sin la cual no conoceríamos el mundo del rock más heavy tal y como lo conocemos. Sí, una de mis formaciones favoritas de siempre, para qué voy a andar con remilgos; desde ‘Rust In Peace’ hasta ‘Trust’, desde “In My Darkest Hour” hasta “Gears Of War”, desde Menza hasta Loureiro; desde que llegó a mis manos ‘Youthanasia’.
Ya os he contado toda la leyenda que os tenía que contar: la mía y la de este epílogo homónimo. El cuadro resultante es un plantel sonoro dignísimo, y añadiendo a la ecuación ver en la elegante y definitoria portada a Vic Rattlehead engalanado mientras se autodestruye, hace que no pueda darle menos puntuación que la máxima. Por mí, por ellos, y por vosotros. Larga vida a Megadeth. Siempre me gustaron.
Dave Mustaine protagoniza con gran imponencia la portada de La Heavy 477. Si quieres conocer más detalles sobre el frontman, Megadeth y su nuevo disco, aún estás a tiempo. Esta es tu última oportunidad para adquirir la revista de rock y metal más completa del mercado, disponible en kioscos y puntos de venta de todo el país por 5 €. También puedes conseguirla a través de nuestra tienda online por 6 €, con envío incluido.
Además, puedes consultar nuestro kilométrico listado de puntos de venta preferentes, con la seguridad de que habrá un kiosco muy cerca de ti con tu revista favorita, o mandar un e-mail a pedidos@mariskalrock.com para que, casi por arte de magia, aparezca en el punto de venta que tú quieres. ¡También puedes conseguir números antiguos en nuestra tienda online! Y recuerda que tienes disponible la suscripción anual a La Heavy, con 12 números que llegarán puntualmente a tu casa por solo 50€.
- Crítica de Megadeth: Megadeth - 21 enero 2026
- Crítica de Los Niños de los Ojos Rojos: Hard Folk - 23 diciembre 2025
- Entrevista a Wecandividebyzero: “No buscamos abrumar a nadie con nuestra ideología, sino conectar con el estado mental o las ideas de quien nos escucha” - 18 noviembre 2025




