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HARD ROCK HELL ROAD TRIP

11 junio, 2011 10:44 am Publicado por  Deja tus comentarios

Vodka Club, Sant Antoni de Portmany (Ibiza)

El objetivo era reflotar la escena de rock y metal en la isla. Recordemos que en los ochenta eran habituales las visitas por estas costas de miembros de Deep Purple, Led Zeppelin o Judas Priest, los cuales llegaron a grabar ‘Screaming For Vengeance’ y ‘Defenders Of The Faith’ en los Estudios Mediterráneo. Su batería por aquel entonces, Dave Holland, se encargó de la producción del ‘Duro y Potente’ de Banzai. También pasaron por allí Obús, que registraron en Ibiza tres de sus trabajos, o Ángeles del Infierno.

El festival tuvo lugar en la discoteca Vodka, muy cerca del puerto de Portmany, en una de las cuatro calles donde se concentra la diversión, sexo y alcohol de Sant Antoni, con todo o casi todo orientado exclusivamente al turismo anglosajón que inunda cada verano la población. Del mismo modo el propio festival denotó presencia masiva de bandas británicas, desconocidas en su mayoría, con una  más que aceptable representación autóctona.

La primera jornada de esta maratoniana semana estuvo marcada por los cambios y reajustes en la programación y horarios. Tras acreditarnos y pasar el control del Mr. Bronco nos introducimos en las profundidades del Vodka Club donde el excelente cuarteto escocés KontroBand recuperaba las esencias del rock más primigenio, al estilo de formaciones como Cream, The Jimi Hendrix Experience o Yardbirds; al igual que muchas de las bandas presentes en el festival no gozan de contrato discográfico.

El grupo liderado por Roy Bright, Exit State, llegaba desde la localidad inglesa de Burnley. Entraron con mucha fuerza, con ganas de disfrutar y hacer disfrutar al público de sus composiciones -extraídas básicamente de su álbum del 2010 ‘Death of a Rockstar’ y del que tienen a punto de editar, el titulado ‘Black Rains’, del que nos presentaron el tema que le da título y “Wasted”- y la verdad es que lo consiguieron.

Los londinenses Neon Fly se presentaban con su disco debut bajo el brazo, ‘Outshine The Sun’, grabado con su nuevo vocalista Willy Norton, el que a pesar de su look, gustó y mucho. Practicantes de un power metal melódico, destacaron temas como “Reality Shift”, “The Revenant”, o “Ship Wtih No Sails”. Se echó en falta a Patrick Harrington, guitarra que acompaña a Frederick Thunder a las seis cuerdas.

Una de las pocas bandas que conocía bien del cartel eran los suecos Bonafide, a los cuales ya había visto en la Rocksound de Barcelona. Al igual que aquella noche, se entregaron a fondo, roqueando con pasión. Gracias a su buen hacer encantaron a una audiencia entregada a sus riffs con fuerte influencia de AC/DC, en especial su tema estelar “Fill Your Heads With Rock”.

La banda local liderada por Marc Riera (Azrael), Dark Elf, tuvo el hándicap de ver cómo gran parte de los asistentes desaparecían de la sala. Realizó un espléndido show interpretando temas de sus tres álbumes, los dos primeros producidos por el reputado Dennis Herman, otrora técnico de los ya citados Estudios Mediterráneo. Iniciaron su actuación con “Cara Oculta”, que da título a su tercer disco, del cual también hicieron “Ángel”, “Más del Cielo” o “Ladrones de Sueños”, dedicada a los políticos y al clero.

Tras ellos era el turno de DJ Krusher, el veterano DJ inglés que amenizaría durante todo el festival los intermedios entre grupo y grupo, y el fin de fiesta se alargaba hasta altas horas.

La segunda sesión la iniciaban Arthemis con su heavy thrash de envergadura, comandados por Fabio, que se ganó el título de frontman del festival, si lo hubiere, dada su entrega y su poder de contagio con el público, en ocasiones tan frío o estático (destacar a los metal kids locales que durante casi todos los shows ocuparon y revolucionaron las primeras filas). Empezaron con “Scars On Scars”, y fueron desgranando temas de su notable discografía, seis álbumes desde su creación en 1999. Sonaron “Vortex”, “Seven Days”, “Fright Train”, “Mr. Evil” o una poderosa versión del “Holy Diver” que contribuyó a una mayor comunión entre banda y fans.

Cambio radical con el combo psycotrónico Sci Fi Mafia, combinación de electro y metal industrial a todo volumen, aderezada con sugerentes bailarinas, fuego u hombres con pantallas de televisión en funcionamiento por cabeza; simplemente espectaculares, aunque en algunos momentos inaudibles.

El trío londinense Die So Fluid liderado por su imponente bajista y cantante Grog, dedicó un especial trato a presentar cortes de su tercer trabajo, ‘The World Is Too Big For One Lifetime’, como “Raven”, “Figurine”, “Mercury” o “Vampires Kiss”, en los que rock, punk, o grunge se entremezclan en una interesante propuesta musical.

La fuerza del metal llegó de la mano de Panic Cell y su robusto vocalista Luke Bell, arengando al personal y logrando convertir el show en un sentimiento de unión y confraternización total gracias a andanadas de la talla de “Unbroken”, “Store Into Oblivion”, “Save Me” o la final “Crazy”. Brutos y brutales.

Finalmente a una hora ciertamente incómoda -las tres de la mañana- los compadres Breed 77 saltaban a escena para deleitarnos con su  intransferible estilo que le dan sus raíces gibraltareñas unidas al metal. En su repertorio sorprendió la versión del “Zombie” de The Cramberries, extraída de su disco ‘Insects’ que repasaron extensamente con cortes como el que le da nombre, así como “Wake Up”, “Forever” o “Revolution On My Mind”. Acabaron con un título que ni pintado: “La Última Hora” entre palmas y headbangers.

Doble sesión para el viernes, con un animado set acústico en el Hotel Kanya con la participación de Bonafide, Silverjet, Neon Fly y X-UFO, donde pudimos ver una pequeña muestra de los nos ofrecerían Lawrence Archer y Danny Peyronel al día siguiente.

Ya en la noche llegamos para ver acabar a los chicos de Vega, con un rock muy melódico y muy cercano al pop, y acto seguido una poderosa dosis de rhythm’n’blues de las cuerdas del irlandés Simon McBride, salido de la escuela creada por el gran Rory Gallagher o el recientemente fallecido Gary Moore.

Ace Mafia, la banda en la que militaba Ritchie Faulkner, sustituto de K.K.Downing a la guitarra, tuvo que cancelar su actuación por el accidente de uno de sus componentes. En su lugar actuarían de nuevo los escoceses KontroBand.

Silverjet desde Sheffield dio por acabada la jornada con su hard rock superaccesible como la inicial “Red Alert”, extraída del que será su tercer álbum.

Llegamos al sábado con una sesión de tarde a cargo de Praying Mantis y Kobra and The Lotus en el denominado Bon Scott Tribute, en el que también debían participar los X-UFO, aunque tan solo Lawrence Archer se juntó con los Mantis para “Highway to Hell”, “Shot Down in Flames” y “Whole Lotta Rosie”.

La parte nocturna se abrió con los enloquecidos chavales de Idiom, desde Exeter llegaron para golpearnos sin piedad con una actuación llena de hiperactividad, y que nos dejó a todos en estado de shock, desde su esquizofrénico vocalista, o el torbellino que generaba Kris volteando sus largas melenas sin descanso en su combinado de metal y hardcore. Gratísima sorpresa, y altamente recomendable para fans de SOAD, RATM, etc.

Otro cantar fueron los suecos M. ILL. ION con un hard rock más que clásico que no acabó de cuajar entre la audiencia. Limitaron su actuación a poco más de treinta minutos.

Algo mejor les fueron las cosas a los señores de Praying Mantis, una banda legendaria de hard rock que lleva desde el 74 pateándose los escenarios de medio mundo. Abrieron con “Children Of The Earth”, perteneciente a su recién editado EP ‘Metalmorphosis -ese título me suena de algo- u otros como “Capture City”, “Turn The Tables” o “Dream On”. Es un placer ver que una banda como ésta sigue en activo y vivirla en directo, unos profesionales de pies a cabeza.

El momento estelar del cartel se acercaba, con la formación integrada por ex miembros de UFO, es decir, X-UFO: Lawrence Archer a la guitarra, Danny Peyronel a la voz y teclados, Clive Edwards a la batería, y Rocky Newton (MSG) al bajo. “Let It Roll” fue la elegida para iniciar una noche mágica con temas como “Natural Thing”, “Highway Lady”, “Can You Roll Her”, “Love Deadly Love”, “Armed and Ready” de MSG, “She’s The One”, “Love to Love”, “Only You Can Rock Me”, “Rock Bottom”, “Lights Out”, y cómo no “Doctor, Doctor”. Un gran repertorio para un gran show, quizás no sean canciones de su propia estancia en UFO, quizás Danny no llegue al nivel de Phil Mogg, ni Archer sea Schenker, pero a los que llenábamos la sala nos convencieron y nos encantaron. El argentino, ex Banzai, dirige la orquestra y se mueve como si flotara sobre el escenario, Archer es por momentos calcado a Schencker, utiliza la misma guitarra V, color amarillo, y se genoflexiona de forma idéntica para los solos, y la base rítmica es de una fiabilidad incuestionable. Grandes.

Tras ellos los chicos de Magnam hicieron lo que pudieron, acabando alrededor de las cinco de la mañana con “Tocado y Hundido” y “Culpable.

Otra banda local, Arma Sonora para empezar, y seguidamente, una de las bombas del festival.

Spirytus pusieron patas arriba la sala con sus movimientos, sus ritmos y la energía positiva que nos proyectaban al más puro estilo Korn o Limp Bizkit, los cuales se encuentran entre sus fans, su vocalista Ryan Walton ha llegado a compartir micro en escena con el mismísimo Fred Durst. Los de Nottingham son otra banda altamente recomendable si te molan las formaciones mencionadas. Gran versión del “Breathe” de The Prodigy, y final con “Crucify”, las primeras filas unidas con los brazos sobre los hombros de unos y otros.

Los chavales de Liberty Lies no pasaban de los veinte años, y para su edad lo hacían francamente bien, logrando ganarse al personal pieza a pieza.

Otra joven banda a tener en cuenta de cara al futuro son Black Iris, le echaron arrestos, y es que toda la actitud y descaro que gastan los de Guilford, les falta a Liberty Lies. Hasta se atrevieron con el “Eye of the Tiger” de Survivor, versión metal con sus chicas en plan gogo’s, muy en la onda Protest the Hero, o Across the Sun. Apuntan maneras.

Para el lunes, tras unas cuantas versiones a cargo de miembros de Praying Mantis, Silverjet, etc., aparecían en escena los galeses Severenth que pusieron patas arriba la sala con su metal a lo Devildriver, tanto por la velocidad, como por la gutural voz de Peet, que luce unas rastas a colores que rompen. Escucha “Age of Paranoia” o “Cover Your Mouth”, terroríficos!

Turno para los canadienses Kobra and the Lotus, liderados por la encantadora Brittany Paige, que liquidaron su set antes de hora por problemas técnicos. Al día siguiente tuvieron la oportunidad de redimirse con su heavy metal americano a la antigua usanza. Tendremos que seguirles de cerca.

Desde Glasgow llegaban  presentando su segundo álbum ‘Road Dog’ los chicos de Attica Rage, con los que nos aburrimos un poco, sonaron pesados y algo ralentizados.

Al día siguiente en el concierto final, el séptimo día de festival, se transformaron en Attica Undercover con temas de Black Sabbath. Repitieron Kobra and the Lotus, con versión del “Run to the Hills” incluida, seguidos de Exit State, y una jam session final que dio por finalizado este agotador festival bañados en sol, cerveza y licor de hierbas que terminamos en el entrañable pub heavy Pinguin hasta altas horas.

Texto: Jordi Kampàs

Fotos: Flora L.Seguel


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Esta entrada fue escrita por Redacción

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