JOHNNY RAMONE, EL ALIADO DE LA EXTREMA DERECHA

2 junio, 2011 11:01 am Publicado por  Deja tus comentarios

POR: SERGIO ISLAS PACHECO

Entre el maremágnum de lo que representa políticamente la figura del expresidente George W. Bush y su partido para la unión americana, aún y cuando Obama sufre los embates de la derecha blanca estadounidense y él mismo y los cables Wikileaks revelan su agenda secreta, algunos analistas han hecho recientemente el recuento de los amigos y enemigos que intervinieron activamente ya sea a favor o en contra de la campaña electoral republicana con miras a los nuevos comicios, tanto en este periodo como en el anterior, donde Bush se reeligió. Entre la lista de nombres gratos filtrados a los medios figuran personalidades del cine, la música, televisión y prácticamente de todas las esferas sociales, sin embargo, de todos ellos hay uno que llama la atención: John Cummings, mejor conocido en el medio artístico como Johnny Ramone, ex-integrante de la banda The Ramones fallecido en 2004, que supieron revolucionar la escena musical en los Estados Unidos a finales de los setenta con una propuesta sonora basada en tres acordes.

No parece ser un error de apreciación o algún sujeto homónimo al guitarrista recientemente fallecido, pues hay indicios que apuntan en Johnny a un orgulloso militante republicano con ligas con la extrema derecha norteamericana. Por ejemplo, cuando en el año 2002 The Ramones acudió a un acto público que celebraba tardíamente su inclusión al Salón de la Fama del Rock and Roll, Johnny tomaba el micrófono para dar los debidos agradecimientos y cerrar el final de su texto con un “Dios bendiga al Presidente Bush y Dios bendiga América”.

Cuando algunos reporteros le preguntaban extrañados sobre sus declaraciones a favor de Bush cuando muchos otros grupos punks le increpaban abiertamente por la guerra en Afganistán, Cummings relataba que su familia fue la “única familia italiana en el barrio neoyorquino de Queens que votó por Nixon en lugar de Kennedy”, esto porque según comenta, todo mundo opinaba que Kennedy era “un tipo guapo, que podía realmente transformar el mundo, yo sencillamente no podía creerme todas ésas mentiras”. Miembro también de la influyente Asociación Nacional del Rifle que fundó Charlton Heston, siempre recalcó que para él, “Ronald Reagan fue el mejor presidente que ha tenido los Estados Unidos”.

El radicalismo ideológico en el que creía lo llevó a mantener tendencias de tipo racista mientras creaba una nueva forma más sencilla y eminentemente rockera de tocar la guitarra. El siempre buscó hacer “blanco y puro rocanrol sin nada de blues”, para evitarse traer la música negra a las raíces del grupo. De ahí que el sonido que siempre buscara en la guitarra haya sido inspirado en el ruido de las sierras eléctricas, sin haber tenido una influencia clara de algún músico que se sepa. Sus calculados y metódicos juicios le llevaron a ser de entre los Ramones el más previsor y discreto, casi no hablaba y procuraba mantener los saldos bancarios a favor; por sus sugerencias la banda dormía en autobuses durante las giras en lugar de hoteles para no gastar de más y ésa política de ahorros previsores le llevaron a vivir plácidamente en Los Angeles con su esposa Linda y tres gatos, retirado de todos.

Así, Johnny Ramone era un hombre conservador incrustado en un grupo que alababa las bondades de aspirar pegamento y que relataba experiencias autobiográficas de prostitución masculina. Su muerte acaecida por un cáncer de próstata confirmó el destino trágico de la banda, que en 2001 perdió al vocalista Joey Ramone por un cáncer linfático y un año después a Dee Dee Ramone por sobredosis. Lo curioso para muchos es que tenía por grandes amigos a otros músicos habitualmente tomados por “liberales” y que compartían muchas cosas en común con él, quizá envueltos en polémicas relacionadas con las elecciones norteamericanas. Destacan dentro de ésas amistades John Frusciante de Red Hot Chili Peppers y Eddie Vedder de Pearl Jam que por cierto decidieron estar con él hasta el último minuto. No se sabe si ellos compartían también sus opiniones políticas, porque aunque siempre fue directo, jamás habló de más. Hoy los hechos vienen a confirmar la veracidad de una serie de suposiciones que hasta cierto punto pudieran representar la contracorriente de un género habitualmente acostumbrado a ser procaz.

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